domingo, 28 de mayo de 2006

Ithaki

Cuando partas hacia Ítaca
pide que tu camino sea largo
y rico en aventuras y conocimiento.
A Lestrigones, Cíclopes
y furioso Poseidón no temas,
en tu camino no los encontrarás
mientras en alto mantengas tu pensamiento,
mientras una extraña sensación
invada tu espíritu y tu cuerpo.
A Lestrigones, Cíclopes
y fiero Poseidón no encontrarás
si no los llevas en tu alma,
si no es tu alma que ante ti los pone.

Pide que tu camino sea largo.
Que muchas mañanas de verano haya en tu ruta
cuando con placer, con alegría
arribes a puertos nunca vistos.
Detente en los mercados fenicios
para comprar finos objetos:
madreperla y coral, ámbar y ébano,
sensuales perfumes, -tantos como puedas-
y visita numerosas ciudades egipcias
para aprender de sus sabios.
Lleva a Ítaca siempre en tu pensamiento,
llegar a ella es tu destino.
Mas no apresures el viaje,
mejor que dure muchos años
y viejo seas cuando a ella llegues,
rico con lo que has ganado en el camino
sin esperar que Ítaca te recompense.

A Ítaca debes el maravilloso viaje.
Sin ella no habrías emprendido el camino
y ahora nada tiene para ofrecerte.
Si pobre la encuentras, Ítaca no te engañó.
Hoy que eres sabio, y en experiencias rico,
comprendes qué significan las Ítacas.

Konstantinos Kavafis, poeta griego.

¿Sé ya cuál es mi Ítaca particular? ¿Es que acaso importa?
Más bien, ¿sé por dónde voy a ir? Cuando de pequeña leía la
historia de Ulises quería ser aventurera yo también, y embarcarme,
y luchar contra Cíclope, y tener un Argos que me acompañase
siempre y me reconociese cuando ni yo misma supiera hacerlo,
y tener a una Penélope tejiendo su vida alrededor de mi recuerdo,
y saber lanzar flechas entre una fila de hachas, y luchar contra
serpientes de múltiples cabezas,y resistirme al canto de las sirenas...
Últimamente pienso a menudo en que estoy a punto de
embarcarme como él, y en que no sé qué me voy a encontrar.
En que Dresden será la primera parada de mi viaje a Ítaca,
y en que espero que la ruta elegida sea la adecuada.
En que realmente necesitaré un Argos, y una Penélope, y en que
tendré que librar batallas con los Cíclopes que llevo dentro de mí.
¿Será la Ciencia mi Ítaca particular?


9 comentarios:

Dr. Espinosa dijo...

Ya sabe, todos somos Ulises en algún momento, aquel eterno viajero no es más que la métafora de la sed de volar que toda persona siente en algún momento de su vida, e Itaca es esa tierra a la que nuestra raíz se ata para que no nos perdamos en el viento. Escoja usted su Ítaca y no se olvide de ella, aunque pasen los años, así todos sus viajes serán siempre gratificantes-

Achab dijo...

Mientras no se ala isla de Circe...

Elenita dijo...

¿Es que existen viajes no gratificantes,
Doctor? Y el mejor, el de cada día.

Capitán, no estaría mal que alguien me convirtiera en león de vez en cuando...
:P

florecilla de alcanfor dijo...

Yo es que soy más de la Iliada, sobre todo después de ver Troya :p


(la selectividad va bien, lo malo es la caló)

Nepomuk dijo...

No lo sé. Pero si es así, tus compañeros deberían estar temblando.

Más que nada, porque no saldrán bien parados cuando aparezca Circe.

Elenita dijo...

Bah, Florecilla, donde esté Ulises que se quite Aquiles. Inmune a todo y va y se deja alcanzar en el tobillo... novato...

Pero Nepo, con lo buena que yo soy... sería un leona buena!!! Qué, ¿has ido otra vez a ver X-Men 3 para ver los últimos 15 segundos? Merece la pena...

danirmartin dijo...

Y si Ítaca fuera en verdad no dejar de viajar?

Elenita dijo...

Si es la Ciencia desde luego que nunca dejaré de viajar... ¡qué ganas!

Leon el Africano dijo...

Me encanta ese poema, es muy directo. Cavafis tiene otro llamado La Ciudad que tiene un aire con ese.
Si alguna vez vais a Laredo en Cantabria hay un bar llamado Ítaca con el poema escrito en un mural en la pared.

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