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viernes, 7 de enero de 2011

Feliz año nuevo

Este Enero no soy muy consciente de que hemos cambiado de año. Quizá sea porque es la primera vez que no me he tomado las uvas en mi casa con mis padres. Desde que llegué del bosque, he pasado por todos los estados de ánimo posibles. Desde llorar cada mañana en el desayuno con mis padres hasta el día 5 por ejemplo, que bailamos el waka waka al ritmo de una banda de cornetas y tambores sevillana. Ayer por la mañana salí con mis padres a tomarme un café a la Plaza de Santa Marta. Salió el sol y decidimos sentarnos fuera. Estuvimos hablando de mi futuro y de lo que quería y no quería hacer. Fue la primera vez que conseguí mantener esa conversación sin llorar. También fue la primera vez en que sentí que yo comprendía a mis padres y ellos a mí en este asunto. Dicho así suena fatal, pero yo me entiendo.

Ahora, mientras estudio para el Rigorosum pienso en que el domingo volveré a dormir en mi cama en Dresden, vuelvo a mi otra casa :)

viernes, 2 de abril de 2010

Mi Soli

Yo la quiero mucho, y aunque ayer no tuviera ni cinco minutos libres para felicitarla por su cumpleaños, sé que ella no se ha enfadado. El primero de Abril es un día bonito. A mí me suena a primavera. Y a su cumpleaños. Una de las Martas en mi vida. Martita. Soli.

Ahora está en París. O en París y en Ginebra, según se mire. O en París, Ginebra y Sevilla, si lo miras de otra manera. Dentro de poco estará en todos esos sitios, y además en Montevideo. Esperando un 'sos relinda' y poniendo cara de setita feliz. Y los que nos quedamos de este lado del charco (el de acá) nos quedamos tristes porque estará mucho más lejos de nosotros. Pero también nos quedamos contentos, porque una arquitiesta hecha y derecha como ella es también, por definición, un culo inquieto. Y yo sé que hay pocas cosas que la hacen más feliz que moverse por el mundo. Y en su mundo. En el maravilloso mundo de su cabeza tan fantástica (en los dos sentidos, el de genialidad y el de imaginación).

Y bueno, que todo esto es para recordarle que la quiero mucho... y para volver a felicitarla, aunque sea tarde. Que cumplas muchos más, relinda.

domingo, 21 de marzo de 2010

Mis guiris

Desde que fuimos a España juntos, mis guiris y yo nos hemos hecho muy amigos. Ellos a su manera y yo a la mía, mostramos un aprecio muy grande, yo por ellos y ellos por mí. Me lo paso muy bien cuando estoy con ellos, siempre son unas reuniones muy agradables, y sobre todo muy relajadas. Durante la semana no interactuamos mucho, quizá sólo con Garrett. Solemos hablar sólo durante la beer hour, y luego, por supuesto durante los entrenamientos de frisbee. Los cinco pertenecemos al núcleo duro del equipo, y sólo faltamos si no estamos en Dresden. Nos gusta jugar juntos, y de hecho, echo de menos jugar en el mismo equipo con alguno de ellos cuando caemos en equipos distintos durante más de tres semanas seguidas. El domingo pasado jugamos, por supuesto, y al acabar el partido mencioné que haría tortilla para el que quisiera pasarse por mi casa, invitando a todo el equipo, por supuesto. Con quién acabé cenando? Con mis cuatro guiris. Me pasé una hora friendo patatas, pero volví a pasar una velada estupenda con ellos. Con una copa de vino en la mano y un par de raciones de tortilla entre pecho y espalda, Nate dijo de pronto: "This almost feels like Sevilla."
Yo sé que él lo decía por la compañía y la comida, pero para mí, también fue como estar en casa.


Garrett y Nate supervisando la elaboración de las tortillas y discutiendo sobre la caña de lomo que compraron en Sevilla, y más abajo, una de las tres tortillas que nos zampamos.

Actualización a 30 de Marzo: Alex, uno de mis guiris, ha escrito un post sobre el viaje a Sevilla. Yo sospechaba que les había gustado la comida, pero esto... pordios si hasta me he puesto roja leyéndolo! :D

lunes, 14 de diciembre de 2009

Sevilla con mis guiris

Llegada a Sevilla, aún hacía sol y ya eran las cinco de la tarde. Primera vez sin que nadie estuviera esperándome en el aeropuerto. Viaje en bus hasta el Prado. Llegda al hostal de los niños. Camino a casa por el Barrio de Santa Cruz, Alfalfa, Salvador, etc. Tapas "made in" mami en casa de mis padres. Garrett bromeando en inglés con mi padre, impagable. Alex saca el camarón y se pone a hacer fotos de las croquetas.

Paseíto por la Alameda, visita de cinco minutos a Foncu. Copita en el Habanilla. Empezamos, con Nate, la cata de todos los rones habidos y por haber. A casita temprano, que mañana toca turisteo.

El viernes amananece con un solazo impresionante. Desayunamos una tostada con jamón en la Alfalfa y empezamos la ruta. Salvador, Catedral, Giralda, paseo por la Avenida hasta Puerta Jerez, cafelito y de nuevo paseo por el río, hospital de la Caridad, Atarazanas, postigo del Aceite (con paradaen el escaparate de La Isla para que Alex le hicera fotos a ese pescado brutal...).

Llegada a García de Vinuesa y frito variado con manzanilla de Sanlúcar. Impagables las caras de mis guiris cuando vieron esa montaña de pescado grasiento en un papel de estraza. Nos movemos a la Bodega Morales y nos metemos una botella de Cune, unos boquerones y una tabla serrana, como debe ser.

Luego al Alcázar, con el solecito y la tranquilidad. Paseo por el Barrio de Santa Cruz. Tintito en el Salvador con Caro. Luego a la Carbonería, con lingotazo de Barceló Imperial y lectura de poesía surrealista/erótica.

De ahí vamos a casa Rafita, con sus mantecaítos, sus berenjenas y sus papas con mojo que arrasaron. De nuevo, mis niños flipados con estar comiendo en medio de la calle al lado de un contenedor. Para entonces ya se habían rendido a aceptar cualquier cosa que les pusieramos por delante para comer y beber.


Copas en la Alameda, caipirinha de ron miel en el Central, cómo no, más ron y explicación de qué cojones es un "Frito Pie". "Jamón is not fat!!" Más risas. Surrealista estar sentada en el Central con cuatro guiris y que pareciera todo tan natural, como siempre que voy allí.

Viernes por la mañana, desayuno delante de la Fábrica de tabacos, tostada con jamón, of course. Plaza de España, clase de geografía e historia, y paseo hacia el Palacio de San Telmo y luego Triana, calle Betis y el mercado. 1kg 200g de jamón serrano en paquetitos de 100 gramos envasado al vacío, por favor. Comentario de Nate: "how cool would it be to live in a city with good food?" Visita de las ruinas del Castillo de San Jorge. Speechless.
Vuelta a Plaza Nueva, café al sol en el Laredo. Camino al mesón Olalla para una comida mítica con mis padres. Según Garrett, "probably the best meal I ever had". Llenitos, heladito en Rayas y a hacer la mochila: rumbo a la costa.
A la cama sin cenar que mañana toca jugar!!

Chiripones 2009 se merece una historia aparte...

sábado, 3 de enero de 2009

Beautiful Day

Ayer fue uno de los días típicos de cuando vuelvo a Sevilla por vacaciones. Fui a comprar las cosas que necesitaba, visité a la más chica del barrio en la tienda, almorcé con mis padres en casa y luego vi a gente. Primero quedé con mi amigo Emilienko, a quien las últimas veces no había visto, y nos pusimos al día. Nos dimos una vuelta por el barrio, nos tomamos un aquarius y un colacao, hablamos de Lost y de los Macs y vimos a la infanta Leonor.
Luego quedé para cenar con la más chica del barrio. Fuimos a uno de nuestros sitios favoritos y pedimos exactamente la misma comida que la última vez que fuimos juntas, que creo que fue también la última vez que fuimos, punto. Luego nos fuimos al Central a tomarnos una capirinha de ron miel.
Fue un día muy simple, pero me di cuenta de que días como ayer son casi lo único que echo de menos de Sevilla.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Furiosly sad

Así es que esto era. Esta furia en mi interior. Ese sentimiento de inutilidad, de futilidad, de impotencia. Esa furia que se convirtió poco a poco en simple y llana tristeza. Me dicen que una white stripe vendrá. Que esto que nos pasa es sólo una (muy muy larga) black stripe. Sé que no tiene sentido preguntarse por qué nos pasa todo esto, pero, a veces, sobre todo en estos momentos, es inevitable.

Evidentmente no hay ninguna respuesta. Ni la habrá. Es simplemente así como vienen las olas. Una detrás de otra. Y por muy fuerte que uno sea, al final te acaban tumbando. Y nada tiene sentido estando tan lejos. Porque joder, qué coño hago aquí? De qué coño serviría estar allí? De nada. De absolutamente nada. Porque no hay nada que les pueda consolar, porque no hay nada bueno, todo es malo. Y yo intento convencerla, cada vez más convencerme a mí misma de que sí, de que hay cosas buenas, pero es que yo ya tampoco las veo. Y la gente me pregunta que qué me pasa. Que cómo es que la persona más feliz que conocen está triste. Pues sí, triste y furiosa. Porque una ya no puede más. Claro que sé que es cuestión de tiempo y que en dos días seré de nuevo Elena la que siempre sonríe e intenta estar siempre alegre. Pero todo esto va dejando una huella. Son muchos años ya de aguantar una ola tras otra. Y los cimientos están empezando a fallar. La cuota de mala suerte ya la hemos cumplido; manden un poco de la buena, porque el barco se está yendo a pique.

jueves, 18 de septiembre de 2008

Dos años

copio y pego un mail que escribí ayer

hola gente,

me ha dado por escribiros un mail conjunto, aunque sé que hace mucho que no lo hago y que tendría que dedicarle mucho tiempo si quisiera contaros todo desde el último que escribí.
por aquí ya asoma el invierno, he vuelto a sacar la chaqueta, las bufandas y los guantes, y los vaqueros ya no son suficientes por las mañanas. Las ventanas ya no se pasan tanto tiempo abiertas y hace ya una semana que no vemos el sol. Ayer salí del lab de noche ya, y a partir de ahora será incluso peor. Cuando jugamos al frisbee (para los que no lo sepan, un deporte muy chuli que he conocido aquí, y no, no es sólo pasarse el frisbee como en la playa) ya nos hacen falta pantalón y camiseta largos, y cuando te toca descansar te hielas sentado en el césped.

Pero no todo es malo. Ayer por ejemplo recogí mi bici, que la llevé a arreglar anteayer, porque ya le tocaba una pequeña revisión y cambio de una cámara, así como el cambio de la luz que me destrozaron cuando me la patearon el año pasado. Ah, y le he puesto una cesta!. También transplanté mi palmerita que de tanto crecer ya se salía del tiesto. Mis vecinos ya han tenido el bebé y llora mucho por las noches, pero es muy lindo y me gusta encontrármelos y ayudarles a bajar el carrito por las escaleras. También en el laboratorio las cosas van más o menos bien. Aún sigo pensando que me queda muchísimo por aprender, pero las cosas parece que van por buen camino. Tengo una historia más o menos montada, y parece que los resultados acompañan. Ahora precisamente estoy preparando un poster para un congreso la semana que viene en Sevilla, y es un buen ejercicio para poner todos los datos juntos, mirarlos y decidir qué seguir haciendo. Con la gente también muy bien. El lab se ha renovado parcialmente con la llegada de tres postdocs nuevos y la marcha de dos postodocs y un doctorando, y la verdad es que estamos muy a gusto. Nos llevamos muy bien y se hace muy agradable trabajar aquí. El instituto en general sigue igual de bien, mucho cotilleo como siempre pero ya una se va a acostumbrando. Cada vez hay más gente nueva que antigua, y los doctorandos que cuando yo llegué iban por la mitad, ya están defendiendo sus tesis. Y yo ahora ya voy por la mitad del doctorado, y me queda lo más duro, pero estoy contenta.


Y ése es precisamente el motivo de este mail: contaros que estoy muy contenta aquí, contenta de haberme venido a Dresden, y de cómo me esta yendo la vida. Claro que hay cosas mejorables, como en todos sitios supongo, pero no me arrepiento de haber tomado la decisión que tomé. Y aunque echo de menos Sevilla, cuando estoy allí echo mucho de menos Dresden. Precisamente el otro día hablando con uno de vosotros por messenger, le estaba contando que había estado de vacaciones y dije: "ya estoy de vuelta en casa después de dos semanas de vacaciones" y me respondió: "pero tú sigues en Dresden, no??" Y yo dije: "sí, claro, en Dresden, en mi casa de Dresden". Y es que casa siempre es tu casa, y Sevilla es evidentemente mi casa, pero ahora yo ya no puedo menos que llamar a esta ciudad mi casa. Y más que a la ciudad, a la gente y a la vida que hay aquí. Probablemente si vuelvo en 5 años a Dresden quedará poco de esa "casa", pero ahora mismo sí que lo es. Eso es lo que quiero transmitiros con todo este rollo. Que estoy en casa y que estoy muy feliz de estarlo. Y que es genial tener más de una casa a la que volver, porque eso significa que tengo más de un grupo de personas que me esperan. Y qué mejor que eso en la vida? Yo no puedo encontrar nada mejor.


Os quiero mucho. Cuidáos.

Elena


PD. Todo esto se me ha ocurrido porque hoy hace exactamente dos años que llegué a Dresden con una maleta y dos cajas con algunas cosas. Y ahora tengo toda una vida aquí.

sábado, 12 de julio de 2008

Mis niñas

Mis niñas son muchas. Son mis niñas del colegio (Caro, Regla, Paloma, Irene, Conchita y Macarena), a las que veo cuando voy a Sevilla, aunque cada vez menos porque ahora cada una está en una punta de Europa. Son mis niñas de la Universidad (Ángela, Macarena, Rocío, Elena, Inma y Raquel), que sí que siguen todas en Sevilla menos una. Mis niñas son también mis niñas de Hamburgo (Patri, Rosa, Mery y Ruth), a las que veo muy muy poco pero que espero vengan a visitarme para revivir los tiempos Erasmus.

Y ahora, mis niñas también son las de Dresden. Alba, Sarah, Helena y Anita.

Helena, Anita y Sarah empezaron el doctorado conmigo. A Helena y Anita las conocí ya en la famosa semana de selección, y conectamos enseguida. Helena venía acompañada de Christian, su novio, al que apodamos inmediatamente The Boyfriend, y que ahora ya es The Husband. Con Anita seguí en contacto todo el tiempo hasta que finalmente vinimos a Dresden. Con Helena reconecté una vez llegadas. A Sarah la conocí porque era la novia de Daniele, otro chico que empezó con nosotros. Con ellas tres y otra chica que ahora ya no está en Dresden, empezamos las Ladies' Nights (o Mädchenabend en alemán), donde nos reuníamos a cenar, salir y cotillear, básicamente.
En Enero de 2007 llegó Alba a mi lab por seis meses, y bueno, por aquello de que hablábamos el mismo idioma y de que es encantadora, conectamos muy rápido. Ahí aún no era muy amiga de las demás, pero luego decidió que quería venir a hacer el doctorado, echó la solicitud, la aceptaron y aquí está. Y ahora ellas cuatro son mis niñas. Son lo mejor que me ha pasado desde que estoy aquí. Son mis confidentes, son mis consejeras tanto en Ciencia como en el resto de asuntos, son mis amigas para hacer cenas, fiestas, bailes y salidas al cine. Fuimos todas juntas a ver Sex & The City cuando la pusieron en inglés, hacemos Ladies' Night regularmente, nos llamamos llorando, riendo, con las buenas noticias, con las malas noticias, con los resultados de los experimentos, nos tomamos cafés interminables en la cafetería... qué más explicar.
Las cuatro son extraordinariamente inteligentes, fuertes y valientes. Las admiro a todas y cada una por sus cualidades, a cada cual más distinta. No siempre es fácil mantenernos juntas a las cinco. Tenemos todas caracteres muy fuertes, y hay que saber tratar a cada una como cada una lo precisa. Pero estamos juntas en esto. En el doctorado y en la vida. Y, haciendo uso de una expresión muy nuestra, we're not gonna give up on each other.

Y ahora, ellas también son mis niñas.

martes, 15 de abril de 2008

Ir y volver

Ha llegado un punto en que ya no sé si cuando voy a Sevilla estoy yendo y cuando vengo a Dresden volviendo, o al revés. Sé a qué vuelvo a Sevilla, pero también sé a qué vuelvo cuando llego a Dresden. Lo mismo con el ir. Sé que he salido de las vidas de mucha gente yéndome a vivir al extranjero. También sé a ciencia cierta que no me he movido un ápice de las vidas de otra mucha gente. Cuando estoy en Dresden no hablo a menudo con mis amigos. Sólo en contadas ocasiones, como en los cumpleaños o algún día suelto que me da por llamarlos a todos. Pero sé que cuando voy/vuelvo a Sevilla pasaré una tarde entera poniéndome al día con ellos.
También sé que cada vez que viajo a Sevilla veo a menos gente. No es que la "selección natural" haga que sólo vea a cierta gente, por ejemplo la que vive más cerca o con la que tengo más contacto. Es que sé que yo no puedo pedir que cuando yo viajo a Sevilla todo el mundo deje lo que esté haciendo para estar conmigo. Por eso yo siempre aviso de que iré de visita y nunca me enfado por no ver a todo el que quisiera ver. Porque sé que corría ese riesgo yéndome. Y porque lo asumí.

Pero me sigue entristeciendo ver cada vez a menos gente. Me asombro cada vez que aquellos a los que sí veo me hacen un repaso de las vidad de aquellos a los que no veo. Y me asombro y me entristezco porque cada vez sé menos de ellos. Y ellos menos de mí. Y me gustaría ir más veces para volver a tener lo que tenía antes. Pero sin irme de lo que tengo ahora...

martes, 11 de marzo de 2008

Elecciones

Perdonad la ausencia, pero es que he viajado a Sevilla a ejercer mi deber democrático, a participar en la fiesta de la democracia, a cumplir con mi conciencia ciudadana... en fin, niños, que he ido a votar y de paso a comer pescaíto frito, churros, torrijas y demás manjares que se encuentran por Sevilla. Ambos viajes (de ida y de vuelta) duraron más de once horas y teniendo en cuenta que fui el viernes y volví ayer, ha sido una paliza.

Pero ha merecido la pena :)

viernes, 11 de enero de 2008

Poniendome al dia

Me disculpo ante el distinguido por mi larga ausencia, y para poneros al dia, os hago un resumen de mis ultimas semanas:

Los dias antes de irme de vacaciones trabaje larga y duramente analizando mis peliculas... y todo para sacar tres graficas birriosas. Que no, que no son birriosas. Pero que malas embajadoras son deltrabajo que tienen detras. En fin.
Me fui a Sevilla a comer mantecados, ver a los amigos, montarme en el tranvia y sentirme un poco mas europea y claro, no todo podia salir bien y tuve que sufrir el caos burocratico que conlleva sacarse el pasaporte.

Fin de anyo se presentaba 'planless' y resulto uno de los mejores en muchos anyos. La quedada anual con la gente del colegio resulto tambien muy bien. Creo que con los anyos las aguas vuelven a su cauce, y aunque no olvidare los anyos de insultos y aislamientos, tampoco es que yo sea muy rencorosa.. en fin.

Tuvimos comida con mis primos y sus ninyos por el cumpleanyos de mi madre. Que alegria tiene una casa con 6 enanos corriendo, gritando, llorando y riendo pasillo arriba y pasillo abajo... los quiero tanto a mis enanos... ains.
El dia 2 ya estaba en Dresden, con un frio mortal y al dia siguiente ya cogi mi resfriado, del que espero librarme hoy finalmente... he producido cerca de una tonelada de mocos, by the way.

Los Reyes vinieron puntualmente el dia 6 a Dresden. Me escribieron una carta diciendo que sabian que estaba triste por no poder pasar el dia con mi familia por primera vez en 24 anyos, asi que se pasaron por mi nueva casa y me dejaron UN iPOD NANO!!!!!!!!!!!!!!!!!! verdecito..
mas mono... lo amo. ((Nepo, el mio venia con un CD aparte con 300ypico canciones
que rapidamente sincronice con el churriburri ese que trae)).
Reuni a los amigos en mi casa y, sentados como pudimos en el suelo y sillas improvisadas comimos jamon, chorizo, queso, salchichon, sobrasada y mantecados en honor a sus majestades. Yo les habia pedido que dejaran algo para cada uno, y parece que los detallitos tuvieron exito :)

A todo esto, mi lavadora, la que recibi como regalo de cumple, seguia pegando saltos cada vez que la ponia a funcionar, asi que, desesperada, le pregunte al guguel que lo sabe todo... y, si, soy una inepta. Pero que quereis, nunca habia instalado una p*** lavadora!!!! Habia que quitarle unos tornillos de 8 cm que tiene en la parte de atras y que sirven para asegurar el tambor durante el transporte... y ya por fin funciona sin saltar. Mas linda mi lavadorcita... ains.

Prometo no ausentarme tanto tiempo, pero poner una casa lleva su tiempo... el sabado voy a IKEA, presiento que dara para un par de historias...

jueves, 27 de septiembre de 2007

RECTIFICACION

Equivocarse es de sabios, y hablar antes de tiempo, de idiotas. Como yo soy las dos cosas, publico a día de hoy, 27 de Septiembre de 2007, la siguiente corrección:

LOS CARRILES BICI DE SEVILLA ESTAN LLENOS.

Tal y como lo leéis. Y yo más contenta que nadie. Cuando vine en Mayo ya noté un cierto incremento en el número de sevillanos ciclistas, pero lo de ahora ya es mortal. Muchísimas gente en bici, y lo que es más importante, gente muy distinta. Escolares con mochila y uniforme de colegio, jóvenes, oficinistas, abuelitas... estoy impresionada.
Y el servicio de alquiler de bicicletas del Ayuntamiento, SEVICI (el nombre es horrible, ya lo sé) tiene, en mi humilde opinión, cierto aceptamiento. Es decir, que se ven estas bicis con cierta frecuencia por las calles.
El otro día quedé con mis compis del colegio y cada uno vino en un medio de transporte distinto. Coche, bici, moto y autobús. A ver si la próxima vez hay alguien que viene en metro.

Estoy muy contenta.

lunes, 24 de septiembre de 2007

Aahhhhh... a una se le olvida lo que son las verdaderas vacaciones...
Tomar todas esas cosas ricas que no se pueden tomar en Dresden (tinto con limón, aceitunas, legendario con cola, secreto ibérico, gazpacho, patatas revueltas con huevo...), ver a la familia, quedar con los amigos, ponerse al día en cotilleos... impagable.
Hoy he ido a la piscina, a ver si se me quita el color enfermizo que tengo. La gente me ha mirado. No me extraña. A estas alturas del año, la gente esta negro tizón. Y yo estoy nívea. Mañana voy otra vez, jeje.
El sábado estuvimos comiendo con mis primos y sus hijos. Seis niños en total, de entre siete meses y 7 años. Disfruté de ellos un montón. Una de las cosas que me da pena de vivir lejos es que me los estoy perdiendo. A los mellizos, que nacieron en Febrero, los he visto sólo dos veces. Ayer hasta le di la papilla al niño. Y me encanta estar con ellos, pero los veo de higos a brevas :(
Esta noche he quedado con Emilienko, por los viejos tiempos. Esta semana me pasaré por la UPO, a visitar a la gente del laboratorio, a ver qué tal van las cosas por aquí.
Me encanta no tener nada que hacer

Aunque por otra parte... quiero hacer experimentos!!!!

sábado, 22 de septiembre de 2007

En Sevilla

En Sevilla, la gente habla alto por la calle. La ciudad está algo sucia, y hay pocos pasos de peatones, y mal situados. Los conductores hacen un uso excesivo del claxon y llevan la música muy alta. El carril bici está lleno de hojas y poco transitado. La gente por la calle va vestida de sevillano/a. La ropa en las tiendas es monísima. En Sevilla la comida está buenísima. Los móviles suenan mucho más en todo momento. Los camareros te tiran el café y te hablan de tú. Y no te desean un buen día. En Sevilla hay un tranvía de pruebas. En Sevilla los compañeros de los conductores del tranvía queman coches. Andas por el centro y te encuentras gente conocida. En Sevilla no hay horarios de autobuses.

En Sevilla parece que el resto del mundo no existe.

jueves, 21 de diciembre de 2006

En casa

¡Qué contenta estoy de estar aquí, leches!
:)

sábado, 18 de noviembre de 2006

Me acuerdo de...


...un día en 3º de carrera. Estábamos en pleno agobio porque teníamos que entregar miles de cosas. EL proyecto de SIG era lo que más nos preocupaba. Me acuerdo de que Angie me contaba vuestros viajes a San José, en el tren, cada día más asqueadas por tener que hacer el dichoso trabajito. Me acuerdo de que estábamos enfrente de 'nuestra' clase, la del edificio viejo, tú ya sabes cuál es. Bueno, pues me acuerdo de que llorabas. Y yo estaba llena de rabia por otras muchas cosas, y te echaba la bronca. Por agobiarte por tonterías, por pensar que el proyecto de SIG iba a hacerte más desgraciada. Y al final creo que te asustaste de mis gritos y dejaste de llorar. Me acuerdo de otro día, eso fue en 2º o en 1º, no lo sé. Belén vino a pedirme los apuntes de Botánica (entonces sería en 1º), y tú estabas por allí, y en seguida saltaste: no, Elena, ¿no te acuerdas? si los tengo yo, y además los voy a necesitar. Y Belén se quedó sin apuntes. También me acuerdo de Pirineos. Cuando fuimos a protestar por las moscas refritas en nuestras patatas. Rocío y yo allí calladas y tú ahí con un par, quejándote. Y también en Pirineos, ¿te acuerdas? cuando tu super botiquín me salvó de los moratones de mi caída. Y cuando llorabais y llorabais, y al final me hicisteis llorar a mí, (pero os engañé, yo lloraba por otra cosa) y os volví a echar la bronca (parece que soy la mala) por dar importancia a chorradas. Y ¿sabes? Aún tengo grabado en mi móvil tu resumen del viaje de Pirineos, donde decías varias veces 'en realidad' y te preguntabas si acabaríamos a puñetazos. Ahora que estoy lejos de ti lo escucho de vez en cuando y me imagino allí contigo, en ese autobús que por poco nos mata, yendo a Ordesa.
Luego también me acuerdo de las comidas en el pasillo, de los problemas de Física en tu casa, de los problemas de Genética en casa de Angie, de todo lo que te eché de menos cuando estuve en Hamburgo... Y también me acuerdo de nuestras clases de Cultura, Patrimonio y Medio Ambiente, donde creamos lo más divertido que ha visto la facultad: el diccionario Coca-Castellano, Castellano-Coca. Van a haber mile y mile de muertoh... Y me acuerdo de que he empezado a escribir esto porque te quería felicitar por algo, pero ahora se me ha olvidado...

En fin, ya que estoy, felicidades por ser tú misma y por haberte cruzado
en mi camino. Y recuerda, salud y suerte. Siempre.

domingo, 20 de agosto de 2006

Silvio Rodrí digo... Roca


Hoy vengo cabreada. Vamos a ver, Sevilla no es una ciudad que se caracterice por acoger buenos conciertos. Casi todos los buenos grupos y cantantes van a Málaga, y eso si vienen al sur, porque bien sabéis que se suelen quedar por el circuito norte: Madrid, Barcelona, Gijón, Bilbao... Bueno, el caso es que viene poca gente a Sevilla. Dicen que somos un mal público. Lo dudo. En los (pocos) conciertos a los que he ido en Sevilla, el público se ha entregado siempre. Ya fuera Luis Eduardo Aute en el Teatro Lope de Vega, como Maná en el Estadio Olímpico, como Alejandro Sanz (sí, lo confieso) en el Auditorio, como cualquier cantautor local (Javi Osorio, Alfonso del Valle) en La Carbonería o en el Perro Andaluz, como festivales completos, como el de TerritoRios este año en el Auditorio. No sé. Yo creo que nos merecemos que venga más gente, nos portamos bien con el artista. El caso es que el otro día iba por la calle y veo un cartelón gigante: "Silvio Rodríguez en Sevilla, 16 de Septiembre, Auditorio de la Cartuja". Me froto los ojos, me acerco... sí, es Silvio, y viene a Sevilla!!! Llamo a toda la tropa: chicos, viene Silvio, tenemos que ir. Elenita, pero si tú te vas el 17 a Alemania.
¿Y qué? Suerte he tenido de que venga el 16... Total, que ya tenemos un grupete apañado para ir a ver a Silvio... ole ole... me acerco ayer al templo del consumismo (El Corte Inglés) a preguntar por las entradas. A ver, decid un precio. Hay tres zonas: pista (en el suelo, delante del escenario), grada baja y grada alta. ¿Cuánto le echáis? Tic, tac, tic, tac... Tranquis, que os lo digo yo: 43 eurazos en pista, 38 eurazos en grada baja y 32 eurazos en grada alta, allí donde Cristo perdió el mechero. Y la culpa es del público, ¿no? Vengayahombre... ¿Hay derecho a que Silvio cobre 43 euros (7154 o sietemilcientocincuentaicuatro pesetas, que se dice pronto) por verle? Venga vale, es un gran autor, y sabe que tiene a cierto público asegurado. Sabe que la gente va a ir a verle sólo para que cante Ojalá. Sabe que la gente no ha escuchado su nuevo disco pero le da igual, él viene a cantártelo de pe a pa (ya lo hizo en 2004 en Madrid) y luego cuatro o cinco de las antiguas. Y sí, te gusta porque es Silvio, porque te han enseñado y has aprendido a amar sus letras y su voz. Pero por ésta no paso. Me niego a pagar cinco mil pesetas (32 euros, la más barata) para ver a un Silvio que va a mangonear a un público que, como siempre se entregará. Si así están las cosas, casi prefiero que no venga nadie a cantar aquí.

jueves, 15 de junio de 2006

El camino


Ayer lloré. Siento si hice llorar a alguien más.
Al despertarme y pensar en anoche se me volvió a encoger el estómago. Porque para mí se ha acabado. Se me han acabado los años de universidad, y han sido tan increíbles que firmaría volver al 20 de Septiembre de 2001. Firmaría volver a examinarme de Matemáticas, y de Bases, y volver a hacer el trabajo de SIG, y volver a ir a las prácticas de OGP, y volver a madrugar para llegar a las 8.30 a clase, y volver a pasar semanas enteras en la UPO, bromeando con montar la tienda de campaña en el césped. Porque gracias a los ciento y pico que anoche formábamos una piña, todo eso ha merecido la pena. Ayer lloré, y lloraré muchos días más de aquí a que me vaya. Porque me da miedo, porque todo lo que veis es fachada y en el fondo sigo intentando aprender a nadar en mi vaso de agua. Porque estaréis lejos y yo aún más. Porque hará frío y no os tendré para que calentéis mis manos, siempre frías. Porque empiezo un viaje y lo empiezo sola. Y porque necesitaré que, como anoche, me deis un pañuelo al empezar a llorar, y que me digáis por dónde coño se va.

miércoles, 14 de junio de 2006

Inclemencias meteorológicas

"En Sevilla siempre hace calor"
"Ufff... nosotros es que pasamos directamente del invierno al verano"
"Qué calor más pegajoso, qué ganas de que llueva"
"Ya no puedo más: me voy a la playa/piscina/aspersor del parque/fuente pública más cercana"

Esto son ejemplos de frases que cualquier 14 de Junio pueden ser escuchadas por las calles de Sevilla.
Pero HOY, precisamente HOY, que tenemos la cena fin de carrera, precisamente HOY, que hemos contratado fiesta en una discoteca medio abierta medio cerrada, precisamente HOY que vamos todas las niñas disfrazadas, con vestidito/faldita/sandalias (en fin supermegamonas), precisamente HOY, que vamos con nuestros pelos de fashion victim que han costado sus euros en la peluquería, que vamos con nuestros maquillajes super Dior/Chanel/mercadillo de la esquina, precisamente HOY,

LLUEVE EN SEVILLA

Siesquenopuéser...mecachis...sniff...

martes, 30 de mayo de 2006

Party, party

El otro día jugamos al Party mientras bebíamos caipirinhas. Antes, Mami Eli nos había preparado la cenita: caracoles (yo no, que no los puedo ni ver, y ahora en todos los bares de Sevilla nada más que hay bichos de ésos, qué asco), parmiggiana (lo que hace una Erasmus en Florencia...), salmorejo con jamoncito y yo que no comía caracoles comía altramuces (iba a poner chochitos, que es como se les llama aquí, pero mejor no).
Bueno eso, el Party. Era la nueva generación de Party, y no veas, yo creo que nos equivocamos y jugamos al nivel experto. Porque a ver, ¿cómo demonios se hace con mímica "comer hamburguesas de tres pisos"? ¿Y "dejar un mensaje en el contestador"?
Y ya si tienes que dibujar ¡una incubadora! (que yo aunque tenga que dibujar una casa no lo aciertan ni a la de tres, pero es que una incubadora...) apaga y vámonos.
O describir a Xabier Arzalluz sin decir PNV, político, nacionalista ni Rh... (que también el que pensó las palabras tabú tenía mala leche ¿eh?)
Pero lo mejor fue una nueva prueba que han añadido: se trata de marcas comerciales. Si caes en esa casilla, dos miembros del mismo equipo se encargan de realizarla. Se coge una tarjeta y se lee el tema. Por ejemplo: vasos de cristal. Se cuenta Una, dos, tres, ¡ya! y los dos tienen que decir una marca sobre el tema. por ejemplo: Duralex. Si dicen la misma, superan la prueba.
Pues ahí andábamos cuando tocó esa casilla. Tema: harina de maíz. (No es tan difícil como parece, es la Maizena de toda la vida). Mira, yo no sé si serían las caipirinhas que ya más bien eran ron miel con limón, la hora, o el pavo acumulado, pero bueno, te puedes equivocar y decir una marca de harina cualquiera, o no decir nada porque no caes, pero es que allí se contó Una, dos, tres ¡ya! y Cris dijo: ¡KOIPESOL!

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