sábado, 1 de septiembre de 2007

1 de septiembre

Últimamente no estoy escribiendo mucho. Se me ocurren cosas, pero luego me da pereza, o pienso que para qué. Será que no estoy muy inspirada de hace un tiempo para acá. Debería estar o bien en el laboratorio analizando pelis o, ya que me he quedado en casa, escribiendo el informe para mi 1st annual report (ya va a hacer un año que estoy aquí, qué fuerte). Pero no. Esta mañana he ido al taller a dejar mi bici, porque algún desaprensivo la golpeó hace unas semanas y la rueda trasera tiene más pinta de ocho que de cero. Luego he ido al supermercado a comprar algo de fruta y zumo y luego he vuelto a casa, he comido y he visto Master and Commander. Luego me he puesto a buscar piso.
Inciso: ésa es otra, mis compañeros de piso han decidido que se odian, y que tengo que elegir a uno de ellos y que el otro se vaya. Así que me he puesto a buscar un piso para mi sola. Fin del inciso.
Y nada, he leído con alegría la noticia de la detención de los hijos de puta ésos, he envuelto el regalo de cumpleaños para Pablito... y poco más.
Mis padres se fueron el fin de semana pasado y ésta ha sido, digamos, una semana de reflexión sobre varios asuntos. No es que no haya llegado a ninguna conclusión, es que ni siquiera me estoy acercando. Pero al menos he podido estar sola. No sé. Creo que me hacía falta.

2 comentarios:

surenia dijo...

un besito de los grandes elenita, prometo mail más largo en cuanto me haga a los nuevos ritmos de mi vida!! jejeje

soli_

Emilio dijo...

Una decisión muy sabia la de la de dejar a los dos. Incluso bastante salomónica. Yo habría hecho lo mismo si se me hubiera ocurrido.

PD: Le he dado a Martinlúter de comer.