viernes, 8 de septiembre de 2006

Gracias, flaco


Yo pretendía llegar esta noche de Madrid y escribir sobre el concierto. Pero ahora me siento aquí delante y casi no puedo. Se lo curró. Se lo curró bien currado y nos tuvo en vilo las dos horas y media. Parecía que se iba y cantó tres canciones más. Nos hizo reír dando pases con la bandera con un par de tibias y una calavera, casi nos hizo llorar cuando cantó por los ausentes. Nunca le había visto en directo, pero cuando en Julio vi que iba a Las Ventas, supe que tenía que estar allí. Y no me equivoqué.
Dos horas y media de charla con él. Dos horas y media en las que, entre las proyecciones de fondo, sus teatrerismos, su banda y su carisma nos tuvo saltando, bailando, coreando. Venció a la tormenta, venció el miedo a una plaza a reventar y nos demostró que sigue ahí, y que sigue con fuerza. Le brillaban los ojos cuando ahogábamos su voz.
Él se baja en Atocha, y yo también.

4 comentarios:

aiyana dijo...

¡Que envidia! sana eh

Gacela dijo...

Yo le vi hace unas semanas en unas fiestas de un purblo... y fue increíble lo que se lo curró para ser un concierto, eso, de ferias. Algo más de dos horas de canciones de esas que te ponen la piel de gallina, Y sin embargo, Una canción para la Magdalena... fue una gozada de concierto, un directo para disfrutar :-)

florecilla de alcanfor dijo...

Me das envidia, que vivo donde los pájaros visitan al psiquiatra y no fui :(

(Ayer subí a castpost una canción suya para acompañar un dibujo, tenemos telepatía bloguera)

once dijo...

Yo lo veré el 8 de diciembre en Córdoba (Argentina)

Ya tengo las entradas!

Qué guay!, otra coindidencia más...