jueves, 11 de marzo de 2010

Decisiones, decisiones

Ahora que se acerca lentamente el momento en que hay que decidir qué hacer con "el futuro", observo a mis pares y no puedo (ni pueden) evitar compararme con ellos. Voy a seguir en Ciencia? es la pregunta más repetida a mi alrededor. Pero intentar averiguar la respuesta, valorando los pros y los contras exhaustivamente, da para dos o tres cafés. Y hoy no tengo ganas.
Otra pregunta inevitablemente unida a la primera es En qué ciudad/país/continente voy a vivir? Es trabajoso decidir no volver a España cuando llevamos seis meses de puro invierno, hoy hace -6 grados y este fin de semana va a volver a nevar. Es trabajoso pensar en mudarse a otro continente (América del Norte por ejemplo) y empezar de cero en materia de amistades, sitios, rutinas. Es relativamente fácil y a la vez algo aburrido pensar en mudarse a otra ciudad del mismo país. Y es muy muy muy fácil inventarse mil y un cuentos de la lechera, imaginar el trabajo perfecto en la ciudad perfecta.
Pero, a lo que voy. Observo cómo muchos de mis compañeros se hacen éstas u otras preguntas muy similares, y además una más que yo ni siquiera me planteo. Y es la de cuadrar todos los planes de uno... con los planes de tu pareja. Quién "renuncia" a qué. Quién "cede" y sigue al otro en su "trabajo perfecto". Y la más importante. Es más importante mi carrera, la de él/ella, o la relación.

Y por una vez, sólo por una, me alegro de no tener que decidir por dos.

5 comentarios:

Foncu dijo...

Elenita, con tu permiso voy a desahogarme un poco.

Siempre me he imaginado vivir una situación como la tuya... vivir y trabajar en el extranjero, hablar todo el día en otro idioma, conocer lo que hay más allá de las fronteras que ya conozco.

Desde que empecé a estudiar he estado haciéndome a la idea de "trabajar en Alemania"... y desde que conocí a Sergio he ido abandonando poco a poco esa idea, hasta que ahora no es más que un recuerdo nostálgico de mi mísmo... como cuando quería ser médico. Mi ilusión se ha convertido en eso, en ilusión. Un sueño por cumplir que deseo pero no quiero.

Me convenzo de que puedo aprovechar mi situación y hacer estancias cortas de un par de meses, pero el sueño sin cumplir sigue ahí. Y a la vez, un par de meses se me antoja mucho tiempo para estar separados.

La situación es compleja, pero mirando el lado positivo... renunciar a mi sueño tiene una recompensa de metro ochenta que me abraza al llegar del trabajo imperfecto. Y después de casi un año de convivencia, y un mes de ausencia. El abrazo compensa. Por eso, yo también me alegro de mi situación.

Elenita dijo...

Por eso digo que por una vez, sólo por una, me alegro.

En cualquier otra situación preferiría el abrazo.

Antonio dijo...

En la vida se esta constantemente tomando decisiones. No deberían tomarse como si fuera un proyecto de investigación. Dependen mucho de la circunstancias que no controlas. " Caminante ,no hay camino , se hace el camino al andar ". Seguro que te sale bien.........

Emilienko dijo...

Yo creo que tienes que seguir en la investigación, Elenita, y en este momento preocuparte poro por los detalles del dónde, el cuándo y el cómo. No es el momento.

Busca el mejor proyecto en el que puedas colaborar y sigue adelante. Te sentirás satisfecha con tu vida laboral.

Y tu vida social volverá a construírse allá donde estés.

Joan Navarrete dijo...

Me gustan los cuentos de la lechera http://www.cookingideas.es/ninos-y-adultos-con-mayusculas-20100219.html . Creo que por muchas vueltas que le des sabes perfectamente por que camino tirar, tu mismo eres quien mejor se conoce y solo tienes que escucharte.
http://www.youtube.com/watch?v=6zlHAiddNUY