lunes, 21 de abril de 2008

Boicot

Es increíble cómo nos boicoteamos a nosotros mismos. Es alucinante que esta mañana haya tardado una hora y media en recabar la fuerza necesaria para levantarme de la cama porque lo último que me apetecía era venir al laboratorio. Es aún más desconcertante que lo bien que lo he pasado este fin de semana no me haya ayudado a hacerlo. Es increíble que no me diese cuenta ayer de que tengo gente en Dresden que me admira y me quiere. Porque cuando uno quiere estar mal, se convence de que todo lo que hay alrededor es malo. Y no siempre es así.
Cuando al fin he llegado al lab y he inyectado, y he puesto orden en mi banca, me he sentado frente al ordenador. He leído los mails y había uno de Sarah proponiendo una fecha para la próxima Mädchenabend y preguntándome por la beca. Me he dado cuenta de que era hoy la fecha de la resolución, y me he ido a la página a mirar los resultados. Y me han dado la beca. I got the f*cking grant!!!
Y de pronto me he dado cuenta de que tengo ganas de venir al lab, y de que el frisbee ayer fue genial, de que la cena ayer con Sandra, Marcelo, Feña y Robin fue espectacular, de que la fiesta del viernes bailando Alaska y Dinarama no tuvo igual, de que ver películas donde Mathias es divertido y lo echaremos de menos cuadno se vaya...

Joder, me odio cuando me boicoteo a mí misma...

4 comentarios:

dijo...

Una vez me dijeron que era más fácil permanecer en el fango que salir de él.
Intento aplicarlo desde entonces.
Enhorabuena por la beca.

Emilienko dijo...

Con cada día que pasa más me doy cuenta de que yo el fango del que habla Sá no lo conozco en absoluto.

ATT dijo...

Enhorabuena por la beca, chiquilla.
Y de lo otro... yo creo que de vez en cuando es sano no querer levantarse de la cama.

Silvia dijo...

Odiandote cuando te boicoteas también te estás boicoteando.