jueves, 12 de octubre de 2006

Stubborn

Cuando a uno le gusta el lugar donde trabaja, a no ser que sea un trabajo de mierda, debe estar mínimamente contento. Si además tiene la suerte de que sus compañeros son buena gente y hay un buen ambiente en la oficina/taller/fábrica/laboratorio, está un poquito más contento. Si además hace buen tiempo y aún se puede salir a tomar el café a la puerta, al solito, la alegría vuelve a aumentar un par de puntos.
Si, además, tiene un buen lugar al que volver tras el trabajo y sabe prepararse algo rico de cena, mejor todavía. Si, tentando a la suerte, tiene gente con quien hacer algo tras la cena, como ir al cine, o tomarse una copa mientras se charla de lo divino y lo humano... chaval... lo has triunfado.

Yo sólo llevo poco más de un mes en Dresden, pero... trabajo aquí:




Esto es lo que se ve desde mi asiento:



Ésta es la gente con la que me junto a pelearnos sobre Ciencia:



Y aquí es a donde llego cansada cada día: (sí, aún está en construcción... m
e mudé ayer, leñe!)



También es cierto que echo de menos muchas cosas, y esto es muy distinto a estar de Erasmus. En ese caso, sabía que en un año volvería, que todo era más bien pasajero. Ahora me acabo de embarcar en una aventura de cuatro años, en un mes he aprendido más que en mucho tiempo, y no sólo de Ciencia. Se me han olvidado muchos quebraderos de cabeza que en Sevilla estaban a la orden del día, y a veces me sorprendo pensando en dentro de cuatro años, cuando mi límite ha estado siempre, como mucho, en un par de meses. He aprendido que tengo que aprender a pensar como un científico, y he aprendido que es difícil.
Pero aquí estoy, cumpliendo mi sueño, y, por suerte, soy terca como una mula...

11 comentarios:

Guillermo dijo...

Se te nota contenta :-)

Que bueno lo de las banderitas para tapar las caras xD

Nuria y Jose dijo...

bonita vista aus dem Fenster y schön bunter Salat que os estabais papeando. so richtig Deutsch. Me alegro mucho de que las cosas te vayan bien y te encuentres gut. Yo puede que salga a Hannover en dos Wochen, tengo ganas de tomarme ein kühles Weizen.

liebe Grüsse aus dem sonnigen Valencia. Tschüss

Elenita dijo...

Guillermo,tengo que preservar el anonimato de mis amiguetes... jeje (bueno, y el mio... que por si no lo habiais notado, soy la de la bandera espanyola)
Nuria y Jose ya sabeis, si pasais por Dresden dadme un toque y nos tomamos esa cervecita.

Achab dijo...

Los hindúes son más, eso es trampa.

marta dijo...

me algro de que estes contenta. Los principios suelen ser difíciles, pero si has empezado con buen pie ya tienes mucho ganado! :-)

Elenita dijo...

Y porque esa noche no había ningún portugués, pero nos ganan por goleada, Achab!!!

Sí... espero que siga así, Marta.

florecilla de alcanfor dijo...

Vaya ensalada de nacionalidades y vaya ensalada se comieron el italiano y la austriaca...

La casa es totalmente de envidia, de la buena y de la cochina. Y así tan zen me encanta :)

Saravá dijo...

yo directamente sufro de envidia cochina :-)

Elenita dijo...

Florecilla, las ensaldas son las mejores de Dresden, comprobado!!
, bonita, yo te invito cuando quieras y te lo enseño todo.

Don Mendo dijo...

Buah, qué envidia. No por nada en especial, solamente por tu manera de afrontarlo y disfrutarlo. Qué fácil es ser feliz, por eso fastidian tanto esas veces en que por incompetencia no lo conseguimos.

Por cierto, grupazo The Dresden Dolls (aunque sean de Boston :P)

Elenita dijo...

Pero grupazo Don Mendo... creo que todos en el instituto hemos recibido algún CD suyo como regalo al venirnos a Dresden... jejeje