jueves, 27 de agosto de 2009

Back on track

Mi vida labor(atori)al ha dado un giro en las últimas semanas. Desde hace un par de meses andaba por el laboratorio desencantada, desmotivada, cansada y asqueada de todo lo que tenía que ver con mi proyecto. Procrastinaba experimentos durante semanas, el labbook sin actualizar durante casi dos meses y mis peces sin atender. Temiendo cada semana que mi jefe viniese a discutir conmigo sobre los experimentos o sobre los próximos pasos a dar. Simplemente porque nunca tenía nada nuevo que mostrarle. Ya ni siquiera disimulaba que me interesaba lo que me decía. En fin, muy desmotivada. El problema de los grupos de investigación de tamaño medio, como el nuestro, es que el jefe ya ha llegado al punto en que no puede saber en cada momento qué está haciendo cada uno, y además, y como es normal, dedica más tiempo a los proyectos que en cada temporada le parecen más interesantes. Y el mío no es uno de ellos. Así que en ésas estaba, no haciendo nada por mí misma, y sin nadie que me mandara nada que hacer.

Así que un día, de hecho el día antes de irse de vacaciones, viene mi jefe y me dice: "Elena, tengo que dar una charla sobre tu proyecto." Mis ojos como platos. Lo nunca visto. Mi jefe va a hablar en un simposio sobre MI trabajo. No me lo creía. Así que así me deja, se va de vacaciones y yo aquí pensando en todo lo que tenía que hacer para que él pueda dar una conferencia en condiciones. A todo esto, mi familia (16 personas, pero eso es otra historia) viene a pasar una semana, en la que mi productividad se hunde aún más en la miseria. Mi jefe vuelve un sábado, y el lunes me lo paso temiendo que venga a hablar conmigo. Inevitablemente, sucede: "Elena, do you have time today? We need to discuss". Y resulta que resultó genial: me dice lo que necesita, lo tengo casi todo y además lo veo muy animado y muy convencido de que la historia está bastante completa y que pronto podemos pensar en escribir. (Escribir el paper, el artículo científico). Eso me motiva, lo cual me viene de perlas porque también se acercaba la fecha de mi tercer TAC anual (TAC es thesis advisory committee, y no una prueba médica), en el que se decide cuándo debes entregar la tesis y cuántos experimentos más debes hacer etc etc. Y en los siguientes días, mi jefe viene a hablar conmigo a todas horas, todos los días. Y sé que eso puede parecer agobiante, pero cuando en tres años no ha sucedido nunca, es una sensación genial, una sensación de que lo que has hecho importa, de que es publicable, de que interesa a la gente.

Ayer tuve mi TAC y salí muy contenta. Me felicitaron por mi trayectoria en estos tres años y aunque me dijeron que aún me quedan varios experimentos para ponerme a escribir la tesis, les gustó mi trabajo. El lunes mi jefe estará en el simposio, y ayer me pidió un experimento para ponerlo en su charla. Esta mañana he llegado al laboratorio con ganas, motivada y contenta de saber que lo que estoy haciendo es importante. Mi motivación va subiendo. :)

3 comentarios:

Antonio dijo...

Y porque no resume en que consiste tu proyecto y podemos compartir tu alegría.
Enhorabuena

Emilienko dijo...

Enhorabuena.

Te envío para celebrarlo una foto de tu TAC:

http://img143.imageshack.us/i/tacelena.jpg/

Elenita dijo...

Mi proyecto para cuando la motivación esté sobre cero. Que está subiendo, pero es que estaba en el profundo abismo, así que... :P

Huy Emilio, y eso?? Me gusta! :)
He hecho tu test de Urgencias...