
Gracias Guille, ahora siempre podré fardar diciendo que tu corazón me pertenece, jeje.
A veces, uno no está donde está. Tampoco donde debe estar, ni siquiera donde quiere estar. Y es que los lugares se mueven; se mueven porque están vivos. Y cuando mueren, dejan de existir. Bienvenido.
1 comentario:
Tengo un corazón viajero :-)
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