jueves, 17 de diciembre de 2009

Camarero, camarero!! Una de Chiripones!!

Sábado por la mañana, desayuno rápido en casa, Garrett le pone vinagre en vez de aceite a la tostada, al coche y rumbo a Punta Umbría. Buen tiempo, cielo despejado y muchas ganas de ultimate.
Llegamos a Punta, encontramos los campos y al llegar, buscamos a nuestros respectivos equipos: yo en Budweiser, Nate en Stella Artois, Per y Garrett en Kronenberg 1664, y Alex en Heineken.
Se nota que lo más importante del frisbee es la cerveza de luego?

Cuatro partidos el sábado. Mi equipo al menos, muy bueno en todos los sentidos. Ganamos tres y perdimos uno. Conectamos desde el principio. Estaba claro que Flo sería el capitán, pero se portó muy bien, nos turnábamos para ser handlers y las chicas jugamos tanto o más que los chicos. Estuvo bien ser de las "mejores" del equipo. Se juega más, se disfruta más y también se aprende mucho.

Mucho buen rollo con los Frisbillanas, y muchas ganas de jugar con ellos alguna vez en Sevilla.
Mi familia apareció por allí a pasar el día, y en vez de sandwiches cutres pude comer paella entre partido y partido. Oh yeah. Parece que les gustó ver por fin a qué dedico mis domingos por la tarde en Dresden, ¡e incluso le compraron un disco a mis sobrinos! Mi padre se cogió una silla del chiringuito y se sentó en una esquina del campo a analizar mi juego:
Elena... vais perdiendo!!
Al acabar los partidos, a casa a ducharse, distribuir las habitaciones y a cenar al restaurante. Unos "chiripones" buenísimos y paella de nuevo!
Y luego... fiesta! Nos dieron el plan de juego del dia siguiente, y Nate y yo descubrimos que jugábamos el uno contra el otro en el primer partido de la mañana, que venía siendo a las 10.30am.
Nate: I'm gonna get you drunk so you don't beat us.
Elena: I'm gonna get YOU drunk, man.

Y así fue. Uno tras otro nos fuimos bebiendo él sus Pamperos con hielo y yo mis Legendarios con coca-cola. Al final me cansé de pedir y le enseñé a pedir en español, ¡y lo consiguió!. Incluso le dieron mejores vasos que a mí. La fiesta fue genial, bailamos hasta sevillanas...
Muy buen rollo y copas en condiciones, que en Dresden no hay manera.
A las 3.30 decidimos que mejor nos íbamos a dormir si queríamos no cagarla demasiado en los partidos al día siguiente. Al llegar a mi habitación, llamé al timbre en vez de encender la luz, lo cual no le hizo mucha gracia a Alex, que dormía como un bebé desde las 11 de la noche... espero que me lo perdonara :S
Cerré los ojos a las 4 y a las 9 el despertador estaba sonando... ¡más ultimate nos espera! Nos arrastramos como pudimos a los campos. Mi voz era un poema. Sólo de pensar en echar a correr en la arena de nuevo...
Mi equipo ganó los tres partidos, y quedamos terceros. Por primera vez alguien me pidió que jugara los puntos importante. Guess I'm getting better!
Nos perdimos la entrega de premios porque teníamos algo de prisa, pero Frisbillanas nos regaló un disco de agradecimiento por haber ido al torneo :)

Un 10 para Frisbillanas y el Chiripones 2009. Chapó. El año que viene, Ring of Fire no se lo pierde.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Sevilla con mis guiris

Llegada a Sevilla, aún hacía sol y ya eran las cinco de la tarde. Primera vez sin que nadie estuviera esperándome en el aeropuerto. Viaje en bus hasta el Prado. Llegda al hostal de los niños. Camino a casa por el Barrio de Santa Cruz, Alfalfa, Salvador, etc. Tapas "made in" mami en casa de mis padres. Garrett bromeando en inglés con mi padre, impagable. Alex saca el camarón y se pone a hacer fotos de las croquetas.

Paseíto por la Alameda, visita de cinco minutos a Foncu. Copita en el Habanilla. Empezamos, con Nate, la cata de todos los rones habidos y por haber. A casita temprano, que mañana toca turisteo.

El viernes amananece con un solazo impresionante. Desayunamos una tostada con jamón en la Alfalfa y empezamos la ruta. Salvador, Catedral, Giralda, paseo por la Avenida hasta Puerta Jerez, cafelito y de nuevo paseo por el río, hospital de la Caridad, Atarazanas, postigo del Aceite (con paradaen el escaparate de La Isla para que Alex le hicera fotos a ese pescado brutal...).

Llegada a García de Vinuesa y frito variado con manzanilla de Sanlúcar. Impagables las caras de mis guiris cuando vieron esa montaña de pescado grasiento en un papel de estraza. Nos movemos a la Bodega Morales y nos metemos una botella de Cune, unos boquerones y una tabla serrana, como debe ser.

Luego al Alcázar, con el solecito y la tranquilidad. Paseo por el Barrio de Santa Cruz. Tintito en el Salvador con Caro. Luego a la Carbonería, con lingotazo de Barceló Imperial y lectura de poesía surrealista/erótica.

De ahí vamos a casa Rafita, con sus mantecaítos, sus berenjenas y sus papas con mojo que arrasaron. De nuevo, mis niños flipados con estar comiendo en medio de la calle al lado de un contenedor. Para entonces ya se habían rendido a aceptar cualquier cosa que les pusieramos por delante para comer y beber.


Copas en la Alameda, caipirinha de ron miel en el Central, cómo no, más ron y explicación de qué cojones es un "Frito Pie". "Jamón is not fat!!" Más risas. Surrealista estar sentada en el Central con cuatro guiris y que pareciera todo tan natural, como siempre que voy allí.

Viernes por la mañana, desayuno delante de la Fábrica de tabacos, tostada con jamón, of course. Plaza de España, clase de geografía e historia, y paseo hacia el Palacio de San Telmo y luego Triana, calle Betis y el mercado. 1kg 200g de jamón serrano en paquetitos de 100 gramos envasado al vacío, por favor. Comentario de Nate: "how cool would it be to live in a city with good food?" Visita de las ruinas del Castillo de San Jorge. Speechless.
Vuelta a Plaza Nueva, café al sol en el Laredo. Camino al mesón Olalla para una comida mítica con mis padres. Según Garrett, "probably the best meal I ever had". Llenitos, heladito en Rayas y a hacer la mochila: rumbo a la costa.
A la cama sin cenar que mañana toca jugar!!

Chiripones 2009 se merece una historia aparte...

martes, 1 de diciembre de 2009

El cumpleaños que no celebré

El domingo cumplí 26.

Me levanté a las 7.30 de la mañana, tuvimos dos charlas más porque el día anterior, qué sorpresa, no nos dio tiempo a terminar con el programa. Luego visitamos el monasterio de Klosterneuburg y luego directos al aeropuerto de Viena. Embarcamos a las 14.30 y plof, llegamos a Berlín. Autobús a Hauptbahnhof, comida en el Burger King (qué triste) y tren hacia Dresden a las 18.35. Eterno. Lento. Aburrido. Al menos me terminé Slaughterhouse 5, de Kurt Vonnegut, que me ha gustado mucho. Pero lo único que yo quería era llegar a casa, tomarme una sopa y acostarme. Sí, este año no he tenido ganas de celebrar mi cumpleaños, qué pasa. Llegamos a Dresden sobre las 21.00. Llegué a mi calle, entré en mi edificio, abrí el buzón con la pequeña esperanza de que hubiera algo por mi cumpleaños, pero un triste folleto de Ikea asesinó vilmente esa esperanza. Subí mis escaleras pensando en mi sopita y mi cama y al llegar al segundo piso, en la puerta de mi casa, había un ramo de flores amarillas, una tarta de chocolate y un regalo con forma de libro. El corazón me empezó a latir con fuerza, abrí la puerta, salté por encima de los regalos, conseguí meterlos dentro de casa, metí la maleta, y de pronto me di de bruces con un Adventskalender gigante colgado de la puerta de mi salón. El corazón latía con más fuerza, me empecé a reír yo sola, el teléfono sonó, y mientras no daba crédito a nada de lo que estaba pasando, me quitaba el abrigo y hablaba con mi amiga Amparo, todo al mismo tiempo, vi otros cuatro o cinco regalos encima de la mesa de mi salón. Y el día de mi cumpleaños, el más atípico que he tenido nunca, se convirtió en un pequeño oasis de felicidad:



Moraleja: que tus amigos tengan SIEMPRE una llave de tu piso :)

martes, 24 de noviembre de 2009

Amor por correo

Hoy me ha llegado un paquete por correo al laboratorio. Y dentro estaban "Vinagre y Rosas", y "Caín".

Mi hermana me conoce demasiado bien.

Ya se me ha caído más de una lágrima escuchando al flaco Sabina... y Saramago me mira tentador, retándome para que deje los experimentos y los análisis y corra a refugiarme en mi sofá con él entre las manos.


"... mi manera de comprometerme fue darme a la fuga."

lunes, 16 de noviembre de 2009

Mi abuela Antonia

Casi lo único malo que tiene tener el mismo móvil desde hace 6 años es que te siguen llegando recordatorios de cumpleaños de gente que ya no está.
El sábado por la mañana sonó la alarma, encendí el móvil, y allí, en la pantalla, parpadeando, ponía "Abuela 92". El sábado mi abuela Antonia hubiera cumplido 92 años. Y no es que yo no sepa perfectamente que el cumpleaños de mi abuela es el 14 de Noviembre. Siempre estuve muy orgullosa de que cumpliéramos años el mismo mes, como si eso significara algo. Pero a esas horas de la mañana aún no era consciente de que era 14 de Noviembre, y el mensaje me pilló completamente desprevenida.

Cuando mi abuela murió, en 2005, yo estaba en Hamburgo. Mis padres me habían dicho que mi abuela estaba muy enferma y que se iban a Jaén a verla, que estba en el hospital. Yo estaba en clase de Biodiversidad, escuchando a unos compañeros exponer su trabajo sobre los lemures en Madagascar. Pendiente del (mismo) móvil. Muy nerviosa, sabiendo que algo no andaba bien. La clase terminó y el teléfono sonó. Era mi padre, que, con la voz rota, me dijo: "la abuela ha muerto". Me quedé sin habla y sentí un vacío en la boca del estómago. Empecé a derramar unas lágrimas silenciosas que nadie notó, o nadie quiso notar (los alemanes, afortunadamente, son muy discretos). Cogí mis cosas y me fui a casa. Nunca pensé que superar aquella muerte estando sola en un país extranjero se iba a convertir en una horrible costumbre. Tampoco pensé en aquel momento que llegaría un día en que me "acostumbraría" a ese sentimiento de impotencia, junto al de energía inacabable que parece querer rebosar tu cuerpo y romperlo todo alrededor.
Cuando volví a Sevilla unos meses después, acabado mi año de Erasmus, mi padre me contó que a mi abuela, de haber podido ir a la Universidad, le hubiera gustado ser científica.
Yo, por mi parte, ya hace tiempo que dejé de preguntarme qué tiene que ver eso con que yo lo sea.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Modo abrazador ON

Hoy estoy en modo "abrazador", lo que en mi diccionario particular significa que me gustaría estar cerca de los que más quiero: mis amigos de Sevilla, mis padres, mi hermana, mi familia... y abrazarles mucho, y acurrucarme junto a ellos y volver a sentir que todo va a ir bien.

Ayer asistí a una charla que dio Karla, una de las jefas de grupo del instituto, titulada "Career Development". La charla formaba parte de la serie de seminarios que los estudiantes de doctorado de primer año reciben dentro del llamado "PhD Course". En mi año esta charla no la hubo, y me ha parecido una muy buena idea incluirla. No sé si en mi primer año me hubiera servido de mucho, pero ahora, desde luego que lo ha hecho. Y aunque me recordó muchas cosas que ya sabía (had them in the back of my head, no sé cómo traducir esto y no lo voy a buscar), me ha hecho volver a tenerlas muy presentes.
Salí del auditorio, sin embargo, con la sensación de ir tarde en todos los aspectos de mi vida. No tengo un paper a la vista, no tengo visos de empezar a escribir la tesis pronto, no tengo ni la más remota idea de qué hacer con mi vida cuando acabe el doctorado, no sé ni siquiera dónde quiero vivir, no tengo una pareja, ni siquiera un proyecto de pareja, y no me siento lo motivada que debería sentirme en esta etapa de mi vida. Normalmente, ahora vendría un párrafo resumible en "pero bueno, no está todo tan mal". Hoy, no.
Hoy me apetece quejarme de mi vida. Ya estoy harta de que todo el mundo me diga que hay otros que están peor, que podría ser peor, que no tengo de qué quejarme. Sí, joder, sí tengo de qué quejarme, y hoy me apetece.

Me apetece quejarme de que por las mañanas me tengo que beber el café sola, sentada a mi mesa y leyendo mi libro, en vez de hacer lo mismo con una persona a mi lado. Me quejo por tener siempre la sensación de ir a remolque de mis amigos y de mis colegas. Me quejo porque querría ser más lista, y hacer mejores experimentos y aprovechar mejor mi tiempo. Me quejo porque todos los hombres que conozco y me empiezan a gustar acaban siendo unos raros. Me apetece quejarme también porque no tengo ni puta idea de qué quiero hacer con mi vida, y eso me agobia. Me agobia y me oprime. Me quejo porque voy tarde para todo. Porque hoy me he oído a mí misma decir que quiero formar una familia YA, y porque quiero dejar la Ciencia y mandarlo todo a tomar por saco.
Y por todo eso, me gustaría estar en casa de mis padres, acurrucada junto a ellos en la mesa camilla y teniendo la sensación de que todo va a ir bien, y de que no hay nada de lo que preocuparse.

lunes, 2 de noviembre de 2009

When your mind's made up

Últimamente he tenido varias oportunidades de experimentar de nuevo esa dualidad cabeza-corazón que durante tanto tiempo ha traído de cabeza a tanta gente. Yo ni siquiera me había dado cuenta de que ése era el "problema". Es decir, notaba que algo no iba bien, que había una incoherencia en todo lo que experimentaba, pero sólo me di cuenta de que mi cabeza iba por un camino distinto a mi corazón cuando escuché a Glen Hansard ponerle palabras.
Hoy, mi amigo Fran le ha puesto una imagen, que ya se dice que vale más que mil palabras.
No es ni siquiera un asunto de amor. No es ni tan siquiera un asunto de rechazo. Últimamente, ya digo, todo lo que hago (el trabajo, las amistades, mi vida social) parece tener dos vertientes. Y ya casi llego a pensar que no es simplemente que el corazón y la cabeza vayan por caminos distintos, sino que soy dos "yos" distintas. Una, la Elena que siempre he sido, y otra, la Elena en la que me he convertido en estos últimos años. Una y otra tienen sus cosas buenas y sus cosas regulares. Yo no quiero una Elena con sólo cosas buenas. Primero, es imposible; segundo, sería aburrido. Pero en estas últimas semanas me he dado cuenta de que la antigua es más "hearty" y la nueva es más "heady". Y no sé cuál me gusta más.
A lo mejor es que hoy está lloviendo. A lo mejor es que llevo toda la semana pasada oyendo Strict Joy, con cosas como esta, pero en directo. A lo mejor es que sigo sin entender a los hombres alemanes. A lo mejor es que me estoy haciendo "menos joven". A lo mejor... es que hoy está lloviendo.

lunes, 26 de octubre de 2009

Un fin de semana cualquiera en Dresden

El viernes por la tarde acabé de convencer a los que me quedaban del equipo de frisbee para ir en Diciembre a la III Edición de Chiripones, el torneo de beach ultimate frisbee que se celebra en Punta Umbría. Allí que estaré en el puente de la Inmaculada con cuatro chicos de los más graciosos que se dan por estos lares. El viaje promete, y mucho. Qué ganas.
Luego Abi me invitó espontáneamente a unirme a cenar en Villandry, y me comí un rape delicioso, seguido, cómo no, de la única e inigualable crème brûlée de la casa.
El sábado por la mañana desayuné en skype con mi hermana, que estaba de cumpleaños. Luego trabajé un par de horas, y cuando acabé en el lab estuve paseando por el centro. Ya huele a Navidad en Dresden. Por la noche vi "Das weisse Band", la última de Michael Haneke, que resultó ser de una belleza absoluta.
El domingo me regalaron una hora más de sueño, luego fui a trabajar otro par de horitas y luego tuvimos una sesión genial de frisbee, un poco pasada por agua al principio pero muy divertida después. Vinieron también Nadine, TWP y Christian, tres de los Deckels y, como siempre, nos hicieron sudar. Además de mejorar en frisbee, parece que estamos consiguiendo establecer como norma el hablar sólo en alemán durante todo el juego y la subsecuente cerveza. Nos pegamos, como siempre, unas cuantas risas y luego a casa, duchita, pijama y mantita en el sofá.
Sé que me repito mucho, pero no hacer nada "especial" en el fin de semana hace que sea de lo más especial.
Quizá haya ayudado el hecho de haberme despertado estos días feliz por ningún motivo y por todos a la vez.

jueves, 22 de octubre de 2009

La trama cinturón

Viendo que se me están empezando a caer los pantalones, he ido hoy al workshop de mi instituto con el cinturón en la mano y les he pedido, ya que allí tienen la herramienta necesaria, que me hicieran un nuevo agujero en mi Gürtel*...

Qué pena que el hombre no estuviera al día en política española, en cuyo caso hubiera entendido la sutil ironía que mi petición llevaba implícita. Y nos hubiéramos pegado unas risas, qué coño.


*Cinturón, correa.

lunes, 19 de octubre de 2009

Otoño (????) en Dresden

Esto es lo que me encontré el jueves pasado (15 de Octubre) cuando me desperté por la mañana...



Y yo que aún tenía esperanzas de que este invierno fuera suave... mi gozo en un pozo.

miércoles, 7 de octubre de 2009

La Ciencia en España no necesita tijeras

La publicación de los Presupuestos Generales del Estado para 2010 ha sido una mala noticia para todos los científicos españoles. El presupuesto destinado al Ministerio de Ciencia e Innovación se ha visto mermado en un 15%. Se corresponde este recorte con lo que la Investigación Científica en España necesita? La respuesta es no, un no muy rotundo.

La Ciencia en España NO necesita tijeras. La Ciencia en España necesita recorrer rápidamente el largo camino que tiene por delante para equipararse con nuestros vecinos europeos. Y para eso, necesita que los magníficos científicos españoles trabajen en España, que publiquen en España, y que con esas publicaciones den prestigio a las Universidades y centros de investigación españoles.

Con cuántos papers me cruzo cada día en los que reconozco nombres españoles, y cuántos de ellos están producidos fuera de España? Muchos y muy pocos, respectivamente. Por qué esos científicos trabajan en el extranjero y no en España? Es que no quieren investigar en España? O quieren pero no pueden?

Mi punto de vista es el de una estudiante de doctorado de Biología del Desarrollo que lleva 3 años investigando en en Alemania. Mi instituto pertenece a la Sociedad Max-Planck de Alemania, la mayor sociedad financiada con dinero público y dedicada a la investigación en este país.
Seré clara desde el principio: esto es la gloria. Estamos muy mimados, el dinero corre a raudales y todos aquí somos conscientes de que cuando nos vayamos, (casi) cualquier otro sitio nos va a parecer peor. Aquí todo funciona, así de simple. Funciona la administración, funcionan las facilities, funcionan el mantenimiento y las reparaciones, y no sólo funcionan, sino que funcionan muy bien. Los científicos aquí nos dedicamos a investigar, no a hacer papeleos, a reparar el equipo que se rompe o a pelearnos con el que tiene que repararlo.
Cada vez que vuelvo de visita a mi antiguo laboratorio en España, veo que mi ex-jefe dedica varias horas de su jornada a puro papeleo. Veo que son los PI's (Principal Investigators) los que se tienen que preocupar de probar y comparar el nuevo equipamiento que se compra, y que los doctorandos siguen rellenando cajas de puntas. Todo ese tiempo es tiempo que pierden los investigadores en España en lugar de invertirlo en pensar, que es lo que debería ser su principal tarea. Pensar, diseñar experimentos, reunirse con los compañeros, discutir...
La imposibilidad de realizar estas tareas, las propias de un investigador, lleva a la frustración y al hastío de muchos de ellos, que prefieren probar suerte en otros lugares donde esos problemas están resueltos.

Si yo quisiera irme a trabajar a Estados Unidos al acabar mi doctorado en Alemania, probablemente no se me pediría una homologación de mi Título de Doctora. Se me invitaría a las entrevistas, se me pagarían los vuelos y se me intentaría atraer (si realmente estuvieran interesados en mí) ofreciendo a mi pareja un trabajo, a mis hijos un colegio y facilitándome la búsqueda de piso, la mudanza, los papeleos propios de la llegada a una nueva ciudad, etc.
Si yo quisiera irme a trabajar a España (recordemos que es mi país) primero tendría que bregar durante seis meses para homologar mi Título de Doctora que, recordemos, habrá sido expedido en la Unión Europea. Me tendría que pagar mis vuelos y mi alojamiento durante los días que durasen las entrevistas y bueno, del resto ni voy a hablar, que me da risa.

Para ser competitivos, necesitamos que los Centros de Investigación sean atractivos, tanto para españoles "exiliados científicamente" como para foráneos que quieran ir a España, que son muchos. Y eso se consigue aumentando el número de becas, de contratos Ramón y Cajal, de dinero para proyectos, equipamiento y reactivos. La Ciencia es cara a corto plazo, señores políticos. Y tan barata a largo plazo...
Expandan su límite mental de 4 años de legislatura y arriésguense a mirar al futuro. Sin investigación científica no hay desarrollo económico. Entiéndannlo.

{Esta anotación forma parte de la iniciativa «La ciencia española no necesita tijeras» promovida por La Aldea Irreductible}

lunes, 5 de octubre de 2009

Se murió la voz de mis nanas

Se nos ha ido la Negra, Mercedes Sosa. Y yo no hago más que llorar escuchando una y otra vez sus canciones, y recordando mis noches de niña, oyendo su voz limpia y tranquila. Mi madre me cantaba Duerme Negrito para hacerme dormir, y nunca entendí muy bien por qué, si yo no era negrita ni mi padre iba al campo a trabajar! En algún momento todo se volvió claro y bueno, por supuesto sé qué canción cantaré a mis hijos para dormirlos.
Pero hoy quiero oír una y otra vez esta otra canción, que habla de cómo la derrota no es una opción. Y que, aunque te hayas ido, Negra, yo siempre te voy a llevar conmigo. Gracias.



Los únicos vencidos, corazón, son los que no luchan...


domingo, 30 de agosto de 2009

Ahh... me encanta la Ciencia...

Lo aviso desde ya. Este post NO es una queja. Estoy intentando explicarme a mí misma lo que me ha pasado.

El plan era pasar el fin de semana en Berlín, con Alba y su hermana, que vive allí. Ir el sábado después de mi fish duty y volver el domingo por la noche, en el último bus. Todo estaba planeado para después de haber hecho mi TAC, como un previo a las vacaciones reales, que empezarán el jueves que viene.
Y anteayer, el viernes, mi jefe me dice que necesita los resultados de la in situ para ponerlos en la charla el lunes. Que necesita la gráfica con la cuantificación antes del lunes a la hora de comer. Y el protocolo de la in situ son tres días. Tres. El viernes, el sábado y el domingo. Después de unas horas de incertidumbre, de pensar si me voy o no me voy, de comprobar que nadie de confianza estaría el domingo en el labo para terminarme el protocolo, decidí que volvería antes de Berlín y acabaría yo misma el experimento. Se lo dije a mi jefe y bueno, al menos me dio las gracias. En verdad no es su culpa. Ni siquiera hay que llamarlo "culpa". No sé.
Al fin y al cabo, es la primera vez, como dije anteriormente, que se preocupa tanto por mi proyecto. Y yo también necesito que esa charla tenga los mejores resultados posibles, porque mi nombre va a ir en ella. Así que el sábado, además de fish duty, tuve que empezar el protocolo. Luego me fui a Berlín, vimos Los abrazos rotos, fuimos a cenar sushi, nos tomamos una copa con Per y Garrett que estaban en Berlín porque hoy se iban a un congreso y luego a casa. Esta mañana hemos ido al Flohmarkt, hemos paseado por Berlín, y hemos comido en un pakistaní brutal. Y luego he cogido el bus cinco horas antes de lo previsto y aquí estoy, un domingo a las 9 de la noche en el laboratorio, y aún ni siquiera he empezado a revelar la in situ. Por ahora sólo he hecho los lavados del infierno (4x30minutos). Me quedan al menos tres horas más, y luego hacer las fotos, cuantificarlas y hacer las gráficas. Me quedaré hasta que termine, sea la hora que sea, le mandaré las gráficas a mi jefe y mañana, por fin, dormiré más de 7 horas seguidas. Y creo muy firmemente que me voy a levantar sabiendo que he hecho lo que tenía que hacer. Que sí, que hubiera sido guay quedarse más tiempo en Berlín y que ha sido una putada porque llevo tres semanas trabajando todos los días y muy cansada por los antibióticos. Pero la Elena optimista está volviendo y me dice que "it's fine".

Y yo le hago caso.
:)

jueves, 27 de agosto de 2009

Back on track

Mi vida labor(atori)al ha dado un giro en las últimas semanas. Desde hace un par de meses andaba por el laboratorio desencantada, desmotivada, cansada y asqueada de todo lo que tenía que ver con mi proyecto. Procrastinaba experimentos durante semanas, el labbook sin actualizar durante casi dos meses y mis peces sin atender. Temiendo cada semana que mi jefe viniese a discutir conmigo sobre los experimentos o sobre los próximos pasos a dar. Simplemente porque nunca tenía nada nuevo que mostrarle. Ya ni siquiera disimulaba que me interesaba lo que me decía. En fin, muy desmotivada. El problema de los grupos de investigación de tamaño medio, como el nuestro, es que el jefe ya ha llegado al punto en que no puede saber en cada momento qué está haciendo cada uno, y además, y como es normal, dedica más tiempo a los proyectos que en cada temporada le parecen más interesantes. Y el mío no es uno de ellos. Así que en ésas estaba, no haciendo nada por mí misma, y sin nadie que me mandara nada que hacer.

Así que un día, de hecho el día antes de irse de vacaciones, viene mi jefe y me dice: "Elena, tengo que dar una charla sobre tu proyecto." Mis ojos como platos. Lo nunca visto. Mi jefe va a hablar en un simposio sobre MI trabajo. No me lo creía. Así que así me deja, se va de vacaciones y yo aquí pensando en todo lo que tenía que hacer para que él pueda dar una conferencia en condiciones. A todo esto, mi familia (16 personas, pero eso es otra historia) viene a pasar una semana, en la que mi productividad se hunde aún más en la miseria. Mi jefe vuelve un sábado, y el lunes me lo paso temiendo que venga a hablar conmigo. Inevitablemente, sucede: "Elena, do you have time today? We need to discuss". Y resulta que resultó genial: me dice lo que necesita, lo tengo casi todo y además lo veo muy animado y muy convencido de que la historia está bastante completa y que pronto podemos pensar en escribir. (Escribir el paper, el artículo científico). Eso me motiva, lo cual me viene de perlas porque también se acercaba la fecha de mi tercer TAC anual (TAC es thesis advisory committee, y no una prueba médica), en el que se decide cuándo debes entregar la tesis y cuántos experimentos más debes hacer etc etc. Y en los siguientes días, mi jefe viene a hablar conmigo a todas horas, todos los días. Y sé que eso puede parecer agobiante, pero cuando en tres años no ha sucedido nunca, es una sensación genial, una sensación de que lo que has hecho importa, de que es publicable, de que interesa a la gente.

Ayer tuve mi TAC y salí muy contenta. Me felicitaron por mi trayectoria en estos tres años y aunque me dijeron que aún me quedan varios experimentos para ponerme a escribir la tesis, les gustó mi trabajo. El lunes mi jefe estará en el simposio, y ayer me pidió un experimento para ponerlo en su charla. Esta mañana he llegado al laboratorio con ganas, motivada y contenta de saber que lo que estoy haciendo es importante. Mi motivación va subiendo. :)

jueves, 13 de agosto de 2009

Uniendo el firmamento

Hace dos fines de semana fuimos a Aš, en la República Checa, a cinco km. de la frontera con Alemania (o, como ellos dicen, en medio de Alemania pero con mejor cerveza) a un torneo de Frisbee que organizaban los Terrible Monkeys.

Por la noche, al volver de la fiesta donde se bailó desde la Macarena hasta Michael Jackson pasando por Lou Bega o Nirvana, me di cuenta de que se veían muy bien las estrellas. Me vi transportada a mi infancia en Villafranca, cuando cogíamos una manta y una tableta de chocolate y nos tirábamos en la era a contar estrellas fugaces.

Mientras unos locos jugaban al frisbee luminoso en mitad de la noche, cogimos en efecto una manta y nos tiramos en el césped de los campos de juego a mirar las estrellas. Como en aquellos años, cada vez se notaba más la humedad y el frío, y cada vez se veían mejor las estrellas. Conté tres fugaces. No pedí ningún deseo. Hace mucho tiempo que aprendí que la superstición es mentira. Oímos cómo los demás volvían de la fiesta. Oímos cómo los del frisbee luminoso se iban a dormir. Seguí contando estrellas y recordando cómo en aquellos años nos dividíamos el firmamento a partes iguales: de la Vía Láctea hacia la derecha es mío, de la Vía Láctea hacia la izquierda, es tuyo. Seguimos charlando y compartiendo pensamientos como hacemos siempre. Sentí cómo esa amistad se iba fortaleciendo con el paso de las estrellas, fugaces o no. Sentí que, a pesar del frío, hubiera podido ser capaz de quedarme allí muchas más horas, escuchando, comprendiendo y aconsejando. Siendo escuchada, siendo comprendida y recibiendo consejos dados desde el fondo del corazón.
Fue lo mejor del torneo.

lunes, 10 de agosto de 2009

BRNch 2009

La mayoría de mis amigos y compañeros de Dresden opinan que BRN es el mejor fin de semana del año en la ciudad. El primer año me pareció una afirmación bastante exagerada. Es que no había pasado un año entero en Dresden aún.
Las siglas BRN significan Bunte Republik Neustadt (la república multicolor de Neustadt) y es un juego de palabras con el nombre del estado alemán (Bundesrepublik Deutschland). Surgió en los años noventa como un movimiento en el que el barrio de Neustadt adquirió el estatus de república independiente dentro de la ciudad de Dresden. Cerraron las calles, usaban su propio dinero y tenían sus propias leyes. Esto, evidentemente, no duró mucho, y se fue convirtiendo poco a poco en una fiesta de barrio que hoy en día se celebra el primer fin de semana de Junio, y dura desde el viernes al mediodía, cuando se empiezan a montar los puestos, los escenarios, los juegos, los mercadillos y los talleres, hasta el domingo por la tarde.
El barrio entero se vuelca en esta fiesta, y es, realmente y como su nombre indica, multicolor. Mezclados en un bullicio constante, verás a niños con las caras pintadas, a punks con sus tachuelas y sus botellas de cerveza, a músicos que interpretan desde valses hasta heavy metal, pasando por música country o flamenco. Verás a familias enteras paseando y curioseando entre los puestos, a gente que vende las cosas más inverosímiles, verás juegos para los niños en Talstrasse, desde pompas de jabón gigantes, hasta cohetes de agua, desde juegos de construcción hasta talleres de herrería, con su yunque y su herrero. Hay conciertos, hay comida, hay bebida, hay todos los colores. Gente que vende comida y bebida desde el balcón de su casa, gente que se disfraza, niños que venden sus juguetes antiguos, que hace algodón de azúcar y gofres y los vende por 20 céntimos que son para ellos la fortuna más grande del mundo. Los amigos se reúnen y después de bailar y al son de mil conciertos toda la noche, quedan de nuevo al día siguiente para desayunar todos juntos en la calle y superar la resaca. Este año nos juntamos un grupo bastante apañado en Martin-Luther-Strasse y ayudándonos de una alargadera desde la ventana de Mirjam y Martin, organizamos un brunch (o BRNch, como nos gusta llamarlo) con café hecho por Abi, gofres hechos por Andy, smoothies hechos por Alex y multitud de tartas, frutas, cava, pan y demás viandas traídas por todos los demás. Unas fotos que ilustran el evento...






viernes, 17 de julio de 2009

No pude jugar

Ayer tuve un día de mierda. Fue un día de mierda más entre otros tantos, desde hace unas semanas. Hoy está siendo otro día de mierda, y mañana probablemente también.

Pero ayer hacía sol, y estuve todo el día pensando que, al menos, era jueves, y jueves significa frisbee. Al menos, podría estar tres o cuatro horas corriendo en el parque jugando al frisbee. Al menos podría desconectar y soltar un poco de la rabia acumulada lanzando el disco. Era lo único bueno que iba a tener el día de ayer. Y no pude jugar. And I couldn't f*ucking play. Da igual por qué, importa el qué: no-pude-jugar.

Estaba TAN furiosa. Caminaba de extremo a extremo del campo, intentaba auto convencerme de que no me dolía tanto, de que se me iba a pasar y podría jugar. Pero no pude. Lo único bueno de mi día, ni siquiera ocurrió. Y tuve que estar ahí sentada, viendo cómo los demás jugaban. Y me puse aún más furiosa.

Hacía años (exactamente 6) que no estaba tan furiosa por algo. Evidentemente, en el caso de ayer el motivo no sólo era que no pude jugar. Evidentemente. Pero la rabia que sentí me recordó tanto a aquellos días que me puse aún más furiosa.

Luego decidí que ya era suficiente sufrimiento no poder jugar como para encima estar ahí viendo a los demás. Cogí mi bici y me fui a casa. Lloré por el camino, lloré cuando llegué a casa y lloré en la ducha. Y después de todo eso, cuando creí que nada malo podría pasar, porque al día le quedaban 2 horas, tuve que hacerle un favor a alguien que ni siquiera me cae bien. Y volviendo a casa lloré, y me acosté y lloré.

Y todo (incluyendo el día de mierda de hoy) hubiera sido tanto mejor si ayer hubiera podido jugar...

jueves, 9 de julio de 2009

Verano en Dresden


Alba y yo saliendo del lab, ayer, día 8 de Julio de 2009. Así es el verano en Dresden, amigos y amigas.

Y yo ya estoy pelín harta.

sábado, 4 de julio de 2009

Everybody knows

Me da rabia querer describir lo que viví, porque cualquier cosa que escriba será incapaz de hacerle justicia al espectáculo que Mr. Cohen nos brindó anoche.
Empezando con "Dance me to the end of love", siguiendo con "Everybody knows" y compartiendo esa voz cada vez más grave y más rota con nosotros, consiguió tenerme con la boca abierta durante tres horas. Y aún hoy conservar una sonrisa boba en mi cara.

"Bird on the wire" me sonó mucho más triste que de costumbre, quizá porque lo vi a él, intentando explicarse a sí mismo por qué había hecho las cosas así, y pidiendo perdón a quién sabe qué persona por quién sabe qué cosas.

Cuando empezó a sonar "Suzanne" llamé a mis padres y compartí con ellos ese momento mágico. Y es que si no fuera por ellos, yo nunca hubiera ido ayer a Berlín a ese concierto.

Más tarde sonó "Hallelujah" y yo no me podía creer el hecho de estar oyendo en directo mi canción favorita de todos los tiempos. No me podía creer que ese tipo con traje y sombrero, de 74 años, pudiera hacerme sentir todo lo que sentí ayer.

Salió del escenario sin haber cantado "First we take Manhattan", y le obligamos a volver, porque nos tenía atrapados, y queríamos oírselo decir: "First we take Manhattan... then we take Berlin".

Y al final, nos conminó a ser felices de cualquier modo, y a buscar las buenas cosas en la familia y los amigos. Y si faltan, en la soledad.

Thank you, Mr. Cohen.

miércoles, 1 de julio de 2009

La vida ya podría ser sueño

El domingo tuve la peor noche en mucho tiempo. Después de un fin de semana de bastantes emociones, me acosté el domingo con mucha incertidumbre, mucho nerviosismo y bastante preocupación. Me dormí fácilmente, pero me desperté continuamente durante toda la noche. Como viene siendo habitual desde que vine a Alemania, descargué además el nerviosisimo sudando como un pollo.

Lo inusual fue que soñé mucho. Bueno, fue todo el tiempo el mismo sueño, pero los 10-20 minutos que conseguía dormir seguidos, conseguía soñar. Y era un sueño bueno. Vaya que si era bueno. En él, todos los motivos que tengo para estar nerviosa, preocupada y llena de incertidumbres, se disolvían. Todo salía bien. Todo se arreglaba. Alles war wieder gut.

Y me despertaba. Y me volvía a dormir. Y me despertaba. Y me volvía a dormir. Y en esos 10 segundos en que me despertaba, todo era borroso, y yo me alegraba sobremanera de que todo se estuviera arreglando. Me volvía a despertar y volvía a ser totalmente feliz porque todo estaba saliendo bien. De pronto, todo estaba bien, se me acababan los problemas y todos éramos felices. Todos. Qué buena noche, al fin y al cabo, quitando el sudor y las intermitencias.

Pero llegó la mañana, sonó el despertador y estuve despierta algo más de 10 segundos. Y ahí sucedió: me di cuenta de que todo había sido un sueño. En un instante, toda la alegría acumulada durante horas se desvaneció. Fue como una piedra que cae sobre el estómago y te intenta hundir. Fue una certeza tan clara, un desengaño tan cruel, que por un momento pensé que eso estaba siendo el sueño.

Y el lunes tuve el peor lunes en años.

domingo, 7 de junio de 2009

Elecciones europeas... y las demás

Hoy he ido a votar para las elecciones europeas. Y además, he votado para el "City Council" y para el "Foreigner's Council". Tres votos en dos colegios electorales distintos. Y en ninguno de los dos, ni en sus alrededores, había esa subespecie que tenemos en España llamada Interventores. Esos interventores, que te miran con ojo crítico si ven que vas a votar al partido contrario al suyo, que en cuanto entras por la puerta del colegio electoral te observan de pies a cabeza y te ponen una etiqueta...
Una de las cosas que más me gustan de votar en Alemania es, además de la falta de interventores, que tienes que poner cruces en la papeleta, y que puedes meter tu voto en la urna, personalmente. Sin embargo, las urnas son opacas; eso no me gusta. Ah, y nadie dice tu nombre en voz alta. Me encanta.
En el colegio donde he votado al Foreigner's Council, una de las chicas de la mesa era española, y al ver mi DNI me ha dicho: Hola, Elena. Había además dos rusos y un asiático en la mesa.
Y muchos extranjeros votando.

jueves, 4 de junio de 2009

Obama en Dresden

Esta noche llega Obama a Dresden!

Cuando nos enteramos (Florian nos escribió un mail cuyo asunto decía: yes, he kommt!) nos pusimos todos muy contentos. No en vano el primer presidente negro de la historia de EEUU iba a venir a nuestra ciudad. En el equipo de frisbee, que tiene muchos miembros usamericanos, comentábamos la jugada durante las cervecitas de después de los entrenamientos, pensando que quizá hasta lo consiguiéramos ver, aunque fuera de lejos. Alex y Nate propusieron hacer camisetas y todo. Nos contaron que Cliff quería escribirle para invitarlo al instituto. Algo más tarde hasta se planeó una excursión al aeropuerto para ver el Air Force One. Por cierto, que tuvieron que ir a medir la pista para ver si el avioncito podía o no aterrizar en nuestro aeropuerto de juguete.

Ahora ya todos estamos un poco saturados. Han cortado todo el centro desde hace dos días, todos los tranvías de Dresden llevan una pegatina que pone Welcome Mr. President! y han repartido flyers y banderitas de EEUU (!!!). Hace un par de días llegó el C-5 que contenía un helicóptero y el "tanque" que Mr. Obama usa para desplazarse.
El motivo de la visita es puramente personal: va a ir a visitar el campo de concentración de Buchenwald, que un tío segundo suyo (o algo así) ayudó a liberar después de la IIGM. No va a dar discurso y se va a reunir con Merkel aquí porque no quiere ir a Berlín (para no influir en las elecciones del domingo, dice).
En cualquier caso, la ciudad está bastante revolucionada, y el ayuntamiento está animando a al gente a salir a la calle a ver si lo ven, aunque ni siquiera es seguro que aparezca en público. A mí se me ha ido pasando la emoción, y aunque sigue siendo "guay" que venga a tu ciudad, creo que están exagerando un poco. Si sucede algo digno de mención, seguiré informando.

(La foto, vía Alex, donde está explicado eso que pone ahí abajo)


Más info:
La página que el Ayuntamiento se ha currado
La página de los locos de los flyers y las banderitas



viernes, 29 de mayo de 2009

Llegando a Dresden

Hay pocas cosas más tristes que salir de la sala de recogida de equipaje y que no haya nadie esperándote al otro lado de las puertas.

lunes, 18 de mayo de 2009

La primavera se quedó con una esquina rota

Hoy siento un vacío chiquitito en el corazón. Anoche fui a mi estantería, y cogí el único libro que me ha acompañado en las tres ciudades en las que he vivido. El que tiene más subrayados, notas al margen y el que más recuerdos me trae de todas las épocas de mi aún corto viaje en el paréntesis de la vida. El vacío que siento no es grande, porque Benedetti para mí era como una hormiguita. Su poesía me susurra al oído, y entra en mi cabeza pasito a pasito, muy despacio pero constantemente. No es grande porque él tenía una voz y una pluma chiquitas, y yo siempre lo vi como un enanito que trabaja sin descanso en multitud de sensaciones y emociones. Y desde que anoche me enteré de la noticia he ido repasando los poemas que más me gustan de ese libro, su antología poética. Y releyendo ésos y otros, he vuelto a comprobar una vez más que él ha sido capaz de describir cada sensación y cada emoción que yo haya podido experimentar alguna vez. Por eso sé que me estoy engañando a mí misma diciendo que el vacío que siento es pequeño. Pero así de optimistas son sus poemas y así de optimista quiero ser yo hoy. Y siempre.

domingo, 10 de mayo de 2009

First we take Manhattan...

El otro día me llegó esto por correo:
Tendré que hacer un esfuerzo para, el día 2 de Julio, no desmayarme cuando escuche esto EN DIRECTO.

domingo, 26 de abril de 2009

Retiro espiritual

La semana pasada estuvimos de lab-retreat. El lab-retreat consiste en irte con tu laboratorio a algún sitio medianamente remoto a hablar de Ciencia y a hacer otras actividades con tus compañeros. Desde que estoy aquí, había ido a lab-retreats conjuntos, con otros laboratorios, y éste ha sido el primero al que hemos ido sólo nosotros. Decidimos no hacer charlas convencionales, sino más relajadas, o chalk-talks. Sin diapositivas, sin películas, sin datos reales. Sólo tú y la pizarra. Al principio me alegré de no tener que preparar nada para el retreat. Luego me entró el miedo porque me di cuenta de que iba a estar "sola ante el peligro". Y luego, al estar ahí delante de mi laboratorio, me di cuenta de cuánto había aprendido desde que llegué a Dresden. Y bueno, como siempre mis compañeros muy involucrados en todos los proyectos de los demás. Así da gusto. Pedro y yo, que ya estamos en la recta final del doctorado, pudimos ser honestos y decir: mirad, esto es lo que tengo, me queda un año de experimentos, qué creéis que debo hacer, qué creéis que es publicable. El jefe además nos estuvo hablando de cómo pedir becas para un postdoc, y de cómo se nos presenta esto de buscar trabajo con la crisis. Por suerte o por desgracia, yo aún no tengo ni idea de qué va a ser de mí cuando acabe aquí...

Ah, y además de hablar de Ciencia, nos pagaron una sesión de karts.Foto: Yo preparada para mi primera carrera de karts.

viernes, 10 de abril de 2009

Una pequeña anécdota

Cuando yo tenía 6 años tenía una compañera en el cole cuya madre era alemana. Yo ya tenía varios amigos de verdad en la clase, los cuales siguen siéndolo casi veinte años después. Esta niña, sin embargo, no era mi amiga. Tenía siempre un montón de material escolar (lápices, gomas, colores, tijeras...) que su madre le compraba en Alemania y bueno, teniendo en cuenta la calidad de esos mismos materiales en la España de los 80, era la envidia de la clase. A mí me llamaban la atención sobre todo unas ceras de colores que parecía que pintaban genial, así que después de mucho meditarlo, un día se las quité y las metí en mi mochila, muerta de miedo. Cuando llegué a mi casa me di cuenta de la estupidez que había cometido: no las podía utilizar en casa porque mis padres sabrían que ellos no me las habían comprado y harían preguntas para las que la única respuesta sería una confesión, y tampoco podía llevarlas al cole! Además, me sentía fatal porque había robado, y robar estaba mal. Así que pinté un par de rayas con cada color para probarlas y luego las guardé en el rincón más recóndito de mi habitación. De vez en cuando las sacaba, las admiraba y las volvía a guardar, y así pasaron los años. Comprendí así, a la tierna edad de 6 años que robar provoca una sensación de culpa terrible. La dueña legítima de las ceras se fue convirtiendo poco a poco en mi amiga, y cuando íbamos a quinto o sexto de EGB nos hicimos muy amigas. Esto, lejos de mejorar las cosas, las empeoró: cómo demonios iba a explicarle que en primero de EGB le había robado unas ceras? Dejaría de ser mi amiga ipso facto! Así que los años siguieron pasando y llegó un punto en que comprendí que aunque le confesara mi crimen, no se enfadaría, pordiosbendito, teníamos ya una edad!! (En concreto 17 años). Así que un día que vino a mi casa le dije que cerrara los ojos, que tenía una sorpresa para ella. Cuando los abrió y se vio con una caja de ceras en las manos se me quedó mirando con cara de "ésta se ha vuelto loca". Evidentemente no recordaba nada y cuando yo, llena de remordimientos, le conté la historia, se pasó dos horas riéndose de mí. Ahora, ella sigue siendo una de mis mejores amigas, tiene las ceras guardadas en su casa, está viviendo en Berlín por unos meses y esta tarde viene a Dresden a pasar las Osterferien conmigo.

Y os puedo asegurar que nunca llegaréis a comprender lo feliz que me hace haber robado cuando tenía 6 años.

sábado, 4 de abril de 2009

Arigato gozaimasu, Japón.

Ya volví de Japón, incluso sobreviví al vuelo de vuelta, que duró 12 interminables horas... odio volar.
Japón muy bonito, aunque me parece absurdo intentar describirlo. Muy pocas papeleras por la calle, los japoneses muy simpáticos y muy dispuestos a ayudar en todo momento, los retretes con musiquita para que nadie oiga nada, la comida insuperable y los cerezos en flor tan bonitos como cuentan. Habrá que volver...

A Dresden ha llegado por fin la primavera, y los alemanes se han lanzado a la calle vestidos con la mínima ropa posible, y eso que las máximas siguen estando alrededor de los 18 grados, lo que significa que por las mañanas en la bici a mí todavía no me sobra la bufanda. Pero se nota que la gente sonríe más y es más amable. Y es que, como dice una amiga portuguesa,

I had forgotten how much better life is WITH SUN.

sábado, 21 de marzo de 2009

Big in Japan

Son las dos de la mañana, llevo 40 minutos haciendo la maleta y a las 7 cojo un tren rumbo Berlín, para allí coger un avión rumbo Amsterdam-Osaka. Hoy en la PhD party he bebido un vino, dos cubatas y dos cervezas y a la 1 cogí la bici con Sylvia, Mirjam y Martin camino a casa. Acabo de terminar de hacer la maleta (he batido mi propio récord de procrastinamiento de maletas), he regado las plantas y me voy a la cama un par de horas. Y en unas horillas... rumbo a Japón!

domingo, 15 de marzo de 2009

Not going anywhere

Hace unos meses él se fue de Dresden. Es una persona muy especial. Tanto en general como para mí. Es un melómano incurable, siempre tiene una canción adecuada para cada momento. También es extremadamente inteligente y reflexiona sobre básicamente todo. Siempre tiene una pregunta sobre cualquier tema que te deja pensando varias horas. Tiene historias sobre el inicio del Universo, y tiende a repetir viejas historias. Le gusta cocinar, le gusta comer, le gusta beber ron solo. No es muy amante del cine, pero no le amarga un dulce y disfruta viendo buenas películas. Es un gran amigo y mucho más que eso. Es la primera persona junto a la que supe que podría pasar el resto de mi vida. Y aún así, nunca fuimos pareja en el sentido clásico de la palabra. A pesar de eso, nos prometimos que, si cuando yo tenga 30 años ni él ni yo tenemos pareja, nos casaremos.
Cuando se fue de Dresden mandó un mail a todos sus amigos con esta canción. Y aunque sé que dice la verdad, no pude evitar llorar.

sábado, 7 de marzo de 2009

Se puede pedir más?

Acabo de ver "The Killing" en versión original, en un cine de una sola sala, con entradas cortadas de un rollo verde de papel antiguo, sentada en un asiento que cruje, con gente bebiendo vino y cerveza dentro de la sala... y en 35mm!!!

Mi nivel de frikismo cinematográfico acaba de subir 10 puntos

domingo, 1 de marzo de 2009

Don't stop me now

Todo comenzó a terminarse con esta canción, el viernes a las 15.50.
A las 16.05 ya estaba mi jefe diciendo que entré en su laboratorio hace dos años y acabé siendo la doctoranda ideal, porque no tenía que pagarme al tener yo mi propia beca, porque no me quejaba demasiado y porque hacía una Ciencia estupenda. Así que me levanté de mi asiento, encendí el micrófono y empecé a hablar. Vi a Alba diciéndome que hablara más despacio, y después de la tercera diapositiva me di cuenta de que realmente estaba dando el Friday Seminar, que por fin había llegado el momento y que ahí estaba, que nadie me iba a comer y que las duras semanas de trabajo tenían su resultado en esos 45 minutos de charla. Me dijeron que durante las preguntas estuve muy seria, pero que las respondí todas estupendamente. Luego, cuando por fin salí del auditorio la gente que me importa, es decir, mi laboratorio y mis amigos me dieron la enhorabuena. Y eso ya fue suficiente.

Pero además de eso, cuando mi jefe bajó y vino a despedirse de mí para irse a su casa, me dijo: "I'm proud of you".
Fotos: Yo en mi segunda diapositiva, aún algo histérica, y yo respondiendo una pregunta, con mi jefe de pie a mi lado.

lunes, 23 de febrero de 2009

Y por qué no?

Se me van acumulando las cosas para escribir, pero el Friday Seminar no me deja vivir... El otro día tuve un día horrible, y cuando eso pasa, lo que hago es pensar en las cosas buenas que a pesar de todo también suceden en un los días horribles. Pero esa historia ya la sabéis.
La otra variante es que después de que el día esté siendo horrible, empiecen a pasar cosas geniales y tu felicidad empiece a subir exponencialmente. El martes pasado estuve todo el día encerrada en la biblioteca preparando la charla, y nada me salía como quería. Subí al lab a despejarme y ver a mis compis, y vi que me había llegado mi pedido de Amazon... creí ser la mujer más feliz del mundo.

Por la noche fuimos a cenar a un restaurante al que tenía muchas ganas de ir, con una compañía difícilmente mejorable: Sandra y Marcelo, que se van el jueves de vuelta a Argentina, y Alba y Christer. Fue el regalo conjunto de Alba y mío para Sandra por su cumpleaños y también como despedida para los dos. Fue una cena perfecta. El paquete de Amazon se quedó en nada. Volví a creerme la mujer más feliz del mundo.


Al volver a casa, con el sabor dulce de una cena perfecta pero con la perspectiva de otro día horrible en la biblioteca al día siguiente, me esperaba otra sorpresa: después de seis meses, mi orquídea por fin decidió abrir su primera flor.




Y decidí que por qué no, que ese día era la mujer más feliz del mundo.

domingo, 22 de febrero de 2009

Ya vale

Bueno. Yo creo que va siendo hora de que esto termine. Las nevadas, digo. Que llevo una semana despertándome por las mañanas viendo esto:


No hay nieve en la calle porque éste fue el primer día, cuando aún me hacía ilusión que nevara...

Y saliendo del laboratorio (siempre muy tarde, demasiado tarde) y viendo esto:



Y ya estoy un poquitín hartita... y ya me estoy sintiendo como el de la carta...

domingo, 15 de febrero de 2009

Smiles

El otro día vi "Cool Hand Luke", de Paul Newman. En español la titularon, muy desafortunadamente, "La leyenda del indomable". En fin.
La última escena se ha convertido, junto a la de "The Searchers" ("Centauros del desierto"), en mi última escena favorita de la historia del cine que yo he visto.



[...] He was smiling... That's right. You know, that, that Luke smile of his. He had it on his face right to the very end. Hell, if they didn't know it 'fore, they could tell right then that they weren't a-gonna beat him. That old Luke smile. Oh, Luke. He was some boy. Cool Hand Luke. Hell, he's a natural-born world-shaker.

sábado, 7 de febrero de 2009

Una de recuerdos

Cuando era niña y veraneaba en el pueblo, mi madre nos mandaba a mi hermana y a mí cada mañana con la lechera a la lechería. Allí, una señora enorme sacaba la leche tibia recién ordeñada de una cántara metálica gigante y llenaba nuestra lechera verde de plástico. Volvíamos a casa y mi madre nos ponía un vaso de leche a cada una. Al calentar la leche en el cazo separaba la nata y la ponía en un vaso en la nevera. Por la tarde le echaba azúcar y se la tomaba para la merienda. También nos mandaba a la tienda a comprar lo que le hiciera falta. Cruzábamos la plaza y entrábamos en la tienda con nuestra lista escrita en un papel. Entre eso y el acento sevillano, Marga, la tendera, se moría de risa con nosotras. Volvíamos a casa y mi madre nos regalaba la vuelta para ir a comprar chuches al estanco.

Esta mañana en mi panadería favorita había dos hermanos dos puestos por delante de mí en la cola. Tendrían entre 7 y 10 años. Al tocarles el turno, han desdoblado un papelito con caligrafía de escolar, y le han leído a la panadera lo que querían: Dos Vollkornbrötchen, dos doppelte Brötchen, dos Schokocroissants y un Dinkelbrot. Al preguntarles la panadera que si querían algo más (
Habt ihr noch ein Wunsch?), el hermano pequeño le ha dicho al mayor muy bajito: Mamá ha dicho que podemos comprarnos un Pfannkuchen si queremos. Así que han salido de la panadería con una bolsa enorme de pan, un Pfannkuchen en la mano y la cara llena de azúcar.

Y yo me he acordado de ir balanceando la lechera de camino a casa pensando qué chuche me compraría aquella mañana.

lunes, 26 de enero de 2009

Those little things

Hoy ha sido un mal día. No sé muy bien por qué, pero ha sido malo. He andado tristona todo el día, gruñona, y no sé, un poco antipática quizá. Tenía mucho sueño y muy pocas ganas de estar en el laboratorio. Sin embargo yo, que soy una optimista incurable, cuando venía a casa he pensado que sí que ha habido cosas buenas en el día de hoy. Bien sabéis que siempre intento buscar las cosas buenas (tanto que cuando no las hay, veo cosas que no están ahí y la liamos) así que en el camino a casa las he ido recapitulando para escribir este post:

-He llegado la primera al laboratorio y he podido elegir la música. He puesto My Morning Jacket y la primera canción ha sido Mahgeeta. Me ha gustado.

-No he tenido agujetas después del frisbee de ayer.

-A la hora del café me he comido un Kinder Sorpresa y me ha tocado un Papá pitufo con un matraz y un tubo de ensayo.

-Un buen amigo, al verme triste, me ha dicho que por favor sonriera, que la gente cuenta con mi sonrisa para llegar al final del día. (No sé cómo traducir mejor "to make it through the day"). He sonreído un poco.

-Obama ha dicho [en inglés, a partir del minuto 00.30] que Washington va a dejar de negar el cambio climático. Siendo como es el problema más grande que tiene el mundo ahora mismo, no está nada mal.

-He llegado a Neustadt antes de que cerrara mi panadería favorita y he podido comprar una tarta muy rica.

-Al llegar a casa pensando cómo iba a redactar el post, me he dado cuenta de que este blog cumple 3 años pasado mañana.

Para que luego digan que las felicidad no está hecha de pequeños momentos.

domingo, 25 de enero de 2009

Season Start

Hoy hemos empezado la temporada de frisbee. Según cuentan los anales del equipo, ha sido un récord absoluto: 25 de Enero, nieve y mucho frío!!!
Como el Biergarten aún está desmantelado por el invierno, y para no perder la tradición de la bebida post-partido, Mario (el de la gorra blanca) ha traído un termo gigante de té y otro de Glühwein, y Jakob (segundo por la derecha) una tarta de chocolate buenísima. Ha habido alguna que otra caída en el hielo/nieve, y hemos probado nuestros nuevos discos...
Sinceramente, el mejor domingo por la tarde de todo el invierno :)

viernes, 16 de enero de 2009

Por fin

Por fin ha ocurrido: me he caído en la nieve esta mañana. Claaaaro... una se confía, se cree que por pasar un par de semanillas bajo cero una es alemana... pero no!! La combinación adoquines+hielo+capa de nieve sucia traidora encima no ha resultado. Ahora tengo de regalo un cardenal en el culo, otro en la rodilla y la muñeca izquierda algo tocada.
Menos mal que no me he caído encima del portátil. Y que no había nadie mirando.

Por fin ha ocurrido: hablando con mi jefe se ha dado cuenta por fin de qué es lo que quiero hacer. He sido capaz de explicarle cómo me sentía y de razonarle por qué el friday seminar se tiene que quedar en la fecha que estaba planeada.

Ahora tengo seis semanas. Y el tiempo vuela.

jueves, 8 de enero de 2009

Lo más importante

Estos primeros días del año en Dresden una saluda a la gente que no ve desde antes de las vacaciones con un "Happy new year!", seguido de una charla algo banal sobre el tiempo (que da mucho que hablar, por cierto), las vacaciones o la cantidad de comida ingerida durante las mismas. Sin embargo, me ha ocurrido ya dos veces que, cuando te cruzas con un alemán con el que hablas alemán (porque yo me cruzo con muchos alemanes en el instituto con los que sólo hablo inglés) lo que te dice en vez de hapiniuyiar es "Gesundes neues Jahr!", que viene a decir que tengas un año nuevo saludable, o sano, o lleno de salud.

Me ha parecido precioso eso de desear salud.

martes, 6 de enero de 2009

El frío es bueno

Esta mañana cuando he salido de casa hacía -18. Aparte de pasar un frío de coj**es, he aprendido varias cosas:

-Que se puede formar hielo DENTRO de los coches
-Que se te puede congelar el tapón del depósito de gasolina y no podrás repostar
-Que si se te va el tranvía en las narices no puedes correr porque hay una placa de hielo traidor debajo de la nieve
-Que la nieve a -18C parece cristales chiquititos que se te clavan en los ojos
-Que el portátil tarda más en arrancar si lo has paseado un rato por la calle
-Que todo está muy silencioso no porque haya menos gente en la calle, sino porque la nieve amortigua el ruido

Y lo más importante:

-Que a los alemanes les importa un pepino que haga -18 grados. Ellos siguen yendo en bici.

sábado, 3 de enero de 2009

Beautiful Day

Ayer fue uno de los días típicos de cuando vuelvo a Sevilla por vacaciones. Fui a comprar las cosas que necesitaba, visité a la más chica del barrio en la tienda, almorcé con mis padres en casa y luego vi a gente. Primero quedé con mi amigo Emilienko, a quien las últimas veces no había visto, y nos pusimos al día. Nos dimos una vuelta por el barrio, nos tomamos un aquarius y un colacao, hablamos de Lost y de los Macs y vimos a la infanta Leonor.
Luego quedé para cenar con la más chica del barrio. Fuimos a uno de nuestros sitios favoritos y pedimos exactamente la misma comida que la última vez que fuimos juntas, que creo que fue también la última vez que fuimos, punto. Luego nos fuimos al Central a tomarnos una capirinha de ron miel.
Fue un día muy simple, pero me di cuenta de que días como ayer son casi lo único que echo de menos de Sevilla.