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miércoles, 8 de diciembre de 2010

Esto es lo que sentí

Mi tía Chari me ha preguntado que si esos dos días tirada en Palma de Mallorca no me han despertado la inspiración para escribir alguna historia. Mi tía Chari lleva muchos años diciéndome que debería dedicarme a escribir. Los dos días tirada en Palma de Mallorca despertaron en mí sensaciones que nunca pensé que experimentaría. Las voy a escribir.

Llevo desde Octubre viviendo en el bosque, durmiendo en la tercera planta y trabajando en la segunda, tardo literalmente treinta segundos desde la puerta de mi habitación a mi oficina. No tengo mis cosas, no tengo mi apartamento, no tengo a mis amigos (ni los de Sevilla ni los de Dresden), no tengo a mi familia. Estoy haciendo un trabajo que profesionalmente no me va a reportar nada. Debería estar buscando trabajo, echando solicitudes, estudiando para mi examen de la defensa de mi tesis. Y no, me paso el día trabajando para mis dos jefes, dando lo mejor de mí, regalando mi tiempo para nada. Vivo en escasos veinte metros cuadrados, sin una cocina y me paso las tardes pegada al skype hablando con mis amigos, con mi familia, intentando estar más cerca de algo que desprenda calor hacia mí. No hago deporte, no cojo la bici, no voy al gimnasio. No como lo que debería comer, no me cuido lo que debería. La semana pasada fue mi cumpleaños, y no comí tarta, ni soplé velas ni estuve con la gente a la que quiero. Yo ya sabía que venir aquí iba a ser así, y que yo iba a caer poco a poco en la depresión en la que me hallo. Por eso no quería venir. Pero tuve que venir, por razones que no vienen al caso.

Yo el fin de semana quería ir a Huelva a jugar al frisbee. Y a celebrar mi cumpleaños con mis padres y mi hermana. Quería pasar un fin de semana con gente; estos días odio estar sola. Quería disfrutar de dos días al aire libre más dos medios días en Sevilla con mi familia y el lunes a las 5 coger un avión de vuelta al bosque.

El viernes por la mañana cogí el autobús aquí en el bosque a las 8:12 de la mañana. Caía una manta de nieve, y tardé cerca de dos horas en llegar al aeropuerto de Viena. Allí, todos los vuelos estaban retrasados, y cuando por fin llegué a Palma de Mallorca a la hora a la que debía haber llegado a Sevilla, me dijeron que me recolocaban en un vuelo a Málaga y que me llevaban en bus a Sevilla. Bueno, me dije, llego más tarde pero aún llego al torneo mañana por la mañana. Y allí estaba yo, en la puerta de embarque cuando a los controladores se les ocurrió dejar de controlar. El resto es historia.

Cuando estuvo claro que nadie volaría esa noche y que debíamos recoger nuestro equipaje e irnos a un hotel, vi a gente llorando, a niños cansados preguntando cuándo se irían a casa, cuándo verían a papá, por qué no volaban los aviones. De pronto, en una de las muchas veces que hablé con mis padres, me puse a llorar, preguntándome cuándo, por fin, me saldría algo bien. Por qué mi fin de semana de felicidad dependía de la voluntad de otras personas. Cuándo, por fin, llegaría Febrero y toda esta pesadilla se acabaría. Sentimientos altamente violentos que nunca antes había sentido. Por suerte, los controladores se quedaron en sus torres. Me di un poco de miedo a mí misma. No me gustó. Cuando di por imposible ir al torneo, aún me quedaba la ilusión de pasar el fin de semana en Sevilla con mis padres, contarles cómo me sentía, (eso siempre me ha ayudado), comer mi tarta, soplar mis velas. Cualquier cosa, por favor, menos volver al bosque peor que cuando me fui. Pasé la noche en el aeropuerto, y a las cinco de la mañana comencé a peregrinar del stand de AENA al stand de Airberlin, al stand de ACCIONA, y vuelta a empezar. Nadie sabía nada, el tiempo corría y yo seguía completamente atrapada en Mallorca. Nunca la palabra aislada cobró tanto sentido... Lloré otro tanto, al igual que mucha gente alrededor mía. Aquello parecía una escena de cualquier campo de refugiados. Gente aferrada a su maleta, vagando de aquí para allá, preguntando, lamentándose, empatizando con el resto de desgraciados que por allí andábamos, en la misma situación. A mediodía nos dijeron que no volaría nada hasta las 19:00, y entonces veríamos. Me asocié a una chica alemana de Leipzig, Anna, para que nos dieran una habitación de hotel para, al menos, poder ducharnos después de más de veinticuatro horas tiradas por los aeropuertos. Y ya duchadas, recibiendo la noticia de la reapertura del espacio aéreo en la tele y en internet, vimos, de pronto, un avión en el cielo. LA FELICIDAD ABSOLUTA. Corriendo al aeropuerto. "No, hoy no vuela nada a la Península" EL HUNDIMIENTO EN EL FONDO DEL POZO. "Lo más pronto que puede usted llegar a Sevilla es el domingo a las 21:30. ESCARBANDO EN EL FONDO DEL POZO. "Bueno, pues mándenme ustedes de vuelta a Viena". La gratitud eterna cuando me hicieron el trapicheo de cambiarme un tramo nacional por uno internacional sin cobrarme y darme al menos la esperanza de no dormir otra noche más en ese maldito aeropuerto. Volví a llamar a mi casa y, llorando de nuevo, les dije que no, que ya no llegaba, que me volvía al bosque. ¿Cómo es alguien capaz de creerse con la autoridad moral de destrozar las ilusiones de la gente de esa manera? Tras varias horas (más) de espera, conseguí montarme en un avión a Viena. Cuando llegué, a quince grados bajo cero, el último tren al centro había salido cinco minutos antes. Pagué 67 euros de taxi para llegar al bosque.

Me acosté llorando.

PD. Otro día os cuento la hisoria de cuando me quedé atrapada en el mismo aeropuerto por culpa del volcán...

viernes, 19 de marzo de 2010

Planes a largo plazo

Me he comprado una guía de Australia. Es el primer paso de un plan que no es ni siquiera un plan todavía. Pero voy a ir a Australia. Antes o después, más o menos tiempo, sola o acompañada, voy a ir a Australia. Esa guía es ahora mi mayor motivación para trabajar. Por las mañanas la hojeo mientras me tomo el café en mi salón. Brutal. Hay tantos sitios a los que tengo que ir, que me pongo nerviosa sólo de pensarlo.
Y a la pregunta de cuándo voy a ir, repito lo que le dije a un amigo: Sólo iré cuando pueda reservar mis vuelos con el título de doctora.

Oh yeah.

jueves, 17 de diciembre de 2009

Camarero, camarero!! Una de Chiripones!!

Sábado por la mañana, desayuno rápido en casa, Garrett le pone vinagre en vez de aceite a la tostada, al coche y rumbo a Punta Umbría. Buen tiempo, cielo despejado y muchas ganas de ultimate.
Llegamos a Punta, encontramos los campos y al llegar, buscamos a nuestros respectivos equipos: yo en Budweiser, Nate en Stella Artois, Per y Garrett en Kronenberg 1664, y Alex en Heineken.
Se nota que lo más importante del frisbee es la cerveza de luego?

Cuatro partidos el sábado. Mi equipo al menos, muy bueno en todos los sentidos. Ganamos tres y perdimos uno. Conectamos desde el principio. Estaba claro que Flo sería el capitán, pero se portó muy bien, nos turnábamos para ser handlers y las chicas jugamos tanto o más que los chicos. Estuvo bien ser de las "mejores" del equipo. Se juega más, se disfruta más y también se aprende mucho.

Mucho buen rollo con los Frisbillanas, y muchas ganas de jugar con ellos alguna vez en Sevilla.
Mi familia apareció por allí a pasar el día, y en vez de sandwiches cutres pude comer paella entre partido y partido. Oh yeah. Parece que les gustó ver por fin a qué dedico mis domingos por la tarde en Dresden, ¡e incluso le compraron un disco a mis sobrinos! Mi padre se cogió una silla del chiringuito y se sentó en una esquina del campo a analizar mi juego:
Elena... vais perdiendo!!
Al acabar los partidos, a casa a ducharse, distribuir las habitaciones y a cenar al restaurante. Unos "chiripones" buenísimos y paella de nuevo!
Y luego... fiesta! Nos dieron el plan de juego del dia siguiente, y Nate y yo descubrimos que jugábamos el uno contra el otro en el primer partido de la mañana, que venía siendo a las 10.30am.
Nate: I'm gonna get you drunk so you don't beat us.
Elena: I'm gonna get YOU drunk, man.

Y así fue. Uno tras otro nos fuimos bebiendo él sus Pamperos con hielo y yo mis Legendarios con coca-cola. Al final me cansé de pedir y le enseñé a pedir en español, ¡y lo consiguió!. Incluso le dieron mejores vasos que a mí. La fiesta fue genial, bailamos hasta sevillanas...
Muy buen rollo y copas en condiciones, que en Dresden no hay manera.
A las 3.30 decidimos que mejor nos íbamos a dormir si queríamos no cagarla demasiado en los partidos al día siguiente. Al llegar a mi habitación, llamé al timbre en vez de encender la luz, lo cual no le hizo mucha gracia a Alex, que dormía como un bebé desde las 11 de la noche... espero que me lo perdonara :S
Cerré los ojos a las 4 y a las 9 el despertador estaba sonando... ¡más ultimate nos espera! Nos arrastramos como pudimos a los campos. Mi voz era un poema. Sólo de pensar en echar a correr en la arena de nuevo...
Mi equipo ganó los tres partidos, y quedamos terceros. Por primera vez alguien me pidió que jugara los puntos importante. Guess I'm getting better!
Nos perdimos la entrega de premios porque teníamos algo de prisa, pero Frisbillanas nos regaló un disco de agradecimiento por haber ido al torneo :)

Un 10 para Frisbillanas y el Chiripones 2009. Chapó. El año que viene, Ring of Fire no se lo pierde.

lunes, 14 de diciembre de 2009

Sevilla con mis guiris

Llegada a Sevilla, aún hacía sol y ya eran las cinco de la tarde. Primera vez sin que nadie estuviera esperándome en el aeropuerto. Viaje en bus hasta el Prado. Llegda al hostal de los niños. Camino a casa por el Barrio de Santa Cruz, Alfalfa, Salvador, etc. Tapas "made in" mami en casa de mis padres. Garrett bromeando en inglés con mi padre, impagable. Alex saca el camarón y se pone a hacer fotos de las croquetas.

Paseíto por la Alameda, visita de cinco minutos a Foncu. Copita en el Habanilla. Empezamos, con Nate, la cata de todos los rones habidos y por haber. A casita temprano, que mañana toca turisteo.

El viernes amananece con un solazo impresionante. Desayunamos una tostada con jamón en la Alfalfa y empezamos la ruta. Salvador, Catedral, Giralda, paseo por la Avenida hasta Puerta Jerez, cafelito y de nuevo paseo por el río, hospital de la Caridad, Atarazanas, postigo del Aceite (con paradaen el escaparate de La Isla para que Alex le hicera fotos a ese pescado brutal...).

Llegada a García de Vinuesa y frito variado con manzanilla de Sanlúcar. Impagables las caras de mis guiris cuando vieron esa montaña de pescado grasiento en un papel de estraza. Nos movemos a la Bodega Morales y nos metemos una botella de Cune, unos boquerones y una tabla serrana, como debe ser.

Luego al Alcázar, con el solecito y la tranquilidad. Paseo por el Barrio de Santa Cruz. Tintito en el Salvador con Caro. Luego a la Carbonería, con lingotazo de Barceló Imperial y lectura de poesía surrealista/erótica.

De ahí vamos a casa Rafita, con sus mantecaítos, sus berenjenas y sus papas con mojo que arrasaron. De nuevo, mis niños flipados con estar comiendo en medio de la calle al lado de un contenedor. Para entonces ya se habían rendido a aceptar cualquier cosa que les pusieramos por delante para comer y beber.


Copas en la Alameda, caipirinha de ron miel en el Central, cómo no, más ron y explicación de qué cojones es un "Frito Pie". "Jamón is not fat!!" Más risas. Surrealista estar sentada en el Central con cuatro guiris y que pareciera todo tan natural, como siempre que voy allí.

Viernes por la mañana, desayuno delante de la Fábrica de tabacos, tostada con jamón, of course. Plaza de España, clase de geografía e historia, y paseo hacia el Palacio de San Telmo y luego Triana, calle Betis y el mercado. 1kg 200g de jamón serrano en paquetitos de 100 gramos envasado al vacío, por favor. Comentario de Nate: "how cool would it be to live in a city with good food?" Visita de las ruinas del Castillo de San Jorge. Speechless.
Vuelta a Plaza Nueva, café al sol en el Laredo. Camino al mesón Olalla para una comida mítica con mis padres. Según Garrett, "probably the best meal I ever had". Llenitos, heladito en Rayas y a hacer la mochila: rumbo a la costa.
A la cama sin cenar que mañana toca jugar!!

Chiripones 2009 se merece una historia aparte...

martes, 1 de diciembre de 2009

El cumpleaños que no celebré

El domingo cumplí 26.

Me levanté a las 7.30 de la mañana, tuvimos dos charlas más porque el día anterior, qué sorpresa, no nos dio tiempo a terminar con el programa. Luego visitamos el monasterio de Klosterneuburg y luego directos al aeropuerto de Viena. Embarcamos a las 14.30 y plof, llegamos a Berlín. Autobús a Hauptbahnhof, comida en el Burger King (qué triste) y tren hacia Dresden a las 18.35. Eterno. Lento. Aburrido. Al menos me terminé Slaughterhouse 5, de Kurt Vonnegut, que me ha gustado mucho. Pero lo único que yo quería era llegar a casa, tomarme una sopa y acostarme. Sí, este año no he tenido ganas de celebrar mi cumpleaños, qué pasa. Llegamos a Dresden sobre las 21.00. Llegué a mi calle, entré en mi edificio, abrí el buzón con la pequeña esperanza de que hubiera algo por mi cumpleaños, pero un triste folleto de Ikea asesinó vilmente esa esperanza. Subí mis escaleras pensando en mi sopita y mi cama y al llegar al segundo piso, en la puerta de mi casa, había un ramo de flores amarillas, una tarta de chocolate y un regalo con forma de libro. El corazón me empezó a latir con fuerza, abrí la puerta, salté por encima de los regalos, conseguí meterlos dentro de casa, metí la maleta, y de pronto me di de bruces con un Adventskalender gigante colgado de la puerta de mi salón. El corazón latía con más fuerza, me empecé a reír yo sola, el teléfono sonó, y mientras no daba crédito a nada de lo que estaba pasando, me quitaba el abrigo y hablaba con mi amiga Amparo, todo al mismo tiempo, vi otros cuatro o cinco regalos encima de la mesa de mi salón. Y el día de mi cumpleaños, el más atípico que he tenido nunca, se convirtió en un pequeño oasis de felicidad:



Moraleja: que tus amigos tengan SIEMPRE una llave de tu piso :)

jueves, 13 de agosto de 2009

Uniendo el firmamento

Hace dos fines de semana fuimos a Aš, en la República Checa, a cinco km. de la frontera con Alemania (o, como ellos dicen, en medio de Alemania pero con mejor cerveza) a un torneo de Frisbee que organizaban los Terrible Monkeys.

Por la noche, al volver de la fiesta donde se bailó desde la Macarena hasta Michael Jackson pasando por Lou Bega o Nirvana, me di cuenta de que se veían muy bien las estrellas. Me vi transportada a mi infancia en Villafranca, cuando cogíamos una manta y una tableta de chocolate y nos tirábamos en la era a contar estrellas fugaces.

Mientras unos locos jugaban al frisbee luminoso en mitad de la noche, cogimos en efecto una manta y nos tiramos en el césped de los campos de juego a mirar las estrellas. Como en aquellos años, cada vez se notaba más la humedad y el frío, y cada vez se veían mejor las estrellas. Conté tres fugaces. No pedí ningún deseo. Hace mucho tiempo que aprendí que la superstición es mentira. Oímos cómo los demás volvían de la fiesta. Oímos cómo los del frisbee luminoso se iban a dormir. Seguí contando estrellas y recordando cómo en aquellos años nos dividíamos el firmamento a partes iguales: de la Vía Láctea hacia la derecha es mío, de la Vía Láctea hacia la izquierda, es tuyo. Seguimos charlando y compartiendo pensamientos como hacemos siempre. Sentí cómo esa amistad se iba fortaleciendo con el paso de las estrellas, fugaces o no. Sentí que, a pesar del frío, hubiera podido ser capaz de quedarme allí muchas más horas, escuchando, comprendiendo y aconsejando. Siendo escuchada, siendo comprendida y recibiendo consejos dados desde el fondo del corazón.
Fue lo mejor del torneo.

sábado, 4 de abril de 2009

Arigato gozaimasu, Japón.

Ya volví de Japón, incluso sobreviví al vuelo de vuelta, que duró 12 interminables horas... odio volar.
Japón muy bonito, aunque me parece absurdo intentar describirlo. Muy pocas papeleras por la calle, los japoneses muy simpáticos y muy dispuestos a ayudar en todo momento, los retretes con musiquita para que nadie oiga nada, la comida insuperable y los cerezos en flor tan bonitos como cuentan. Habrá que volver...

A Dresden ha llegado por fin la primavera, y los alemanes se han lanzado a la calle vestidos con la mínima ropa posible, y eso que las máximas siguen estando alrededor de los 18 grados, lo que significa que por las mañanas en la bici a mí todavía no me sobra la bufanda. Pero se nota que la gente sonríe más y es más amable. Y es que, como dice una amiga portuguesa,

I had forgotten how much better life is WITH SUN.

sábado, 21 de marzo de 2009

Big in Japan

Son las dos de la mañana, llevo 40 minutos haciendo la maleta y a las 7 cojo un tren rumbo Berlín, para allí coger un avión rumbo Amsterdam-Osaka. Hoy en la PhD party he bebido un vino, dos cubatas y dos cervezas y a la 1 cogí la bici con Sylvia, Mirjam y Martin camino a casa. Acabo de terminar de hacer la maleta (he batido mi propio récord de procrastinamiento de maletas), he regado las plantas y me voy a la cama un par de horas. Y en unas horillas... rumbo a Japón!

sábado, 6 de septiembre de 2008

Las vacaciones

Pues nada, nos fuimos las 5 a Barcelona, a pasárnosla bailando en las fiestas de Gracia, paseando por "Gaudí street" (el Passeig de Gracia) y comiendo jamón gracias a los benditos padres de Alba. Tras una semana con algo de playa, algo de compras, mucho paseo y mucha buena comida, Sarah y Anita volvieron a Dresden, el marido de Helena vino a pasar con ella el fin de semana a Barcelona y Alba y yo fuimos (otra vez) de compras y de visita al fancy institute como lo llaman por estos lares. El sábado cogimos un tren a Valencia y de ahí otro a Buñol, donde nos esperaban Ana y Jakob y aún más comida estupenda de los benditos padres de Ana. He creado un compartimento nuevo en mi corazón para las paellas de su madre. Nos la pasamos tirados en la piscina durante el día, y disfrutando de las fiestas del pueblo durante la noche, concierto de Manolo García incluído. Tuvimos tiempo de ir al Oceanografic de Valencia, que nos gustó muchísimo, y eso que aquí andamos sobraditas de peces...
Otro día nos dedicamos a tirarnos tomates, como ya mostré en el post anterior, y nos lo pasamos teta. Sigo pensando que es un desperdicio de comida, pero he de admitir que disfruté muchísimo.
Y luego nada, pues cogimos otro tren a Barcelona y un avión a Dresden y aquí estamos. Por aquí todo como siempre, excepto que el verano ha dicho que se marcha y yo, que me he pasado dos semanas en falda, he tenido que volver al pantalón largo...

domingo, 6 de julio de 2008

Jet lag

Yo me creía que el jet lag era de broma, porque cuando volví de Canadá hace dos veranos ni me di cuenta... pero ahora me ha dado fuerte. Ayer no había quien me durmiera (para mí eran las 5 de la tarde) y hoy me ha costado la vida levantarme (porque eran las 3 de la mañana) así que me he pasado el día limpiando para cansarme mucho y dormir esta noche... porque si no mañana voy a ir durmiéndome por las esquinas del laboratorio.
El viaje ha ido genial. El congreso estupendo, mucho feedback de mucha gente, y un par de peces gordos (entre ellos nuestra competidora directa) que vinieron a ver mi poster. Quedé muy satisfecha con cómo fui capaz de explicar mi poster a gente tan diversa, desde uno que vino que no tenía ni idea de gastrulación, Wnt/PCP o división celular, hasta los citados peces gordos... muy guay. Y luego Chicago... me ha encantado. Es preciosa, unos museos brutales, unos rascacielos impresionantes, y la gente amabilísima... el viaje ha salido redondo, científicamente y vacacionalmente hablando. Y además estaban en rebajas... :P

lunes, 23 de junio de 2008

Es una ocasión singular...

Chicos, mañana me voy a los estados juntitos y vuelvo el día 5 (ostras, me acabo de dar cuenta de que me pilla el 4 de Julio allí!). Mi primera experiencia americana (bueno, estadounidense) comienza con un viaje de casi 24 horas hasta Madison (Wisconsin,) pasando por Berlin, Amsterdam, y Detroit.

Madison, allá voy!! Y además vamos sin el jefe! yujuuuuu
Y luego nos vamos a Chicago cuatro días a relajarnos... en momentos como este, me encanta la Ciencia y que me paguen por viajar…
Si alguien sabe qué hay que ver en Chicago, que me cuente antes de mañana a las 7 de la mañana.

Lo único malo: que para una vez que España pasa de cuartos, me voy a perder las semifinales y la final! Damn it! Bueno, estoy pensando que quizá la mafia española que vaya al congreso también querrá ver los partidos, así que ya se nos ocurrirá algo.

viernes, 9 de noviembre de 2007

Hamburgo

Pues volví a Hamburgo y me encantó. Yo la recordaba bonita, pero es que es preciosa, cohone!! Nos quedamos en casa de Debbie, que ahora ya está felizmente casada con Nicolas, y viven en un piso super bonito en Eimsbüttel (parada Osterstraße). A un par de cientos de metros, viven (al menos hasta el martes pasado) Jack y Steph, y ahora también el pequeño Diego. Y qué decir? Que fue un gran fin de semana. Paseamos por Schanze, volví a entrar en mis tiendas preferidas, vi el Rote Flora, me hice fotos en el Alster (Jungfernstieg ya está arreglado y está de lujo), en el ayuntamiento, en el puerto, comimos Franzbrötchen (Dior mío, los recordaba buenos, pero están de muerte), me monté en el metro, me bajé en Schlump!! y fui a la Uni. Vi el Geomatikum, vi la Philosphenturm, me hice una foto frente al Ponybar y el cine Abaton, vi la Mensa y el Audimax, paseamos por Grindelallee hasta Dammtor, y de allí de nuevo hasta el Alster.

Debbie está como siempre, muy alocada, muy infantil, pero también muy auténtica, muy leal, muy buena amiga. Se encargó de que pasáramos un gran finde. Jack y Steph están genial, el "pequeño" Diego sólo tiene dos meses y ya pesa cinco kilos y medio, y es un dormilón lindísimo. Hamburgo está tal y como me gustaba a mí.

Llena de cosas que valen la pena.

PD. Ah, no fui capaz de ir a mi residencia

PPD. (12 Nov 2007) Edito con fotos, para Emilienko.

Elenita con Hans Hummel, el ayuntamiento, Elenita en el Ponybar+Cine Abaton, Elenita delante de la Rote Flora en Schanze y Elenita delante de la Mensa.

viernes, 2 de noviembre de 2007

Ick komm' zurück!!

aahhhhhrrrggggg.... que nervioooossssssssssssssssssssss

ESTA TARDE ME VOY A HAMBURGO!!!!

Y estoy como mal, pensando que no me va a gustar, que no va a ser lo mismo... que el periodo Erasmus es lo que es, y que consta de una ciudad, una gente y un tiempo. Y ahora solo va a estar la ciudad. Y no se.... ains. Me voy esta tarde, nos quedamos en casa de Debbie, y vere a Jack y a Steph, y a su pequenyin recien nacido, Diego. Y me muero de ganas de verlos a todos, y charlar hasta las tantas como antes, y ver el Alster, y la Reeperbahn, y la Grosse Freiheit, el Stadtpark, los Hummel Hummel... y ensenyarle todo a Pablito, e ir a mi residencia, volver a cruzar mi puente...

I can't wait.

martes, 16 de octubre de 2007

París en otoño

La verdad es con esto de la Ciencia estoy conociendo mundo. Cual Darwin en sus tiempos. La semana pasada estuve en París, en un curso llamado: "Cell shape changes". Lo organizaba el Institut Curie, dedicado a la memoria de Marie Sklodowska Curie y cuyo fin es combatir el cáncer. El curso en sí estuvo muy muy bien. Un poco cansado, pero muy útil. Aprendimos muchas cosas sobre citoesqueleto, migración orientada, quimiotaxis, división celular y citoquinesis, adhesiones focales, y migración tumoral en cáncer. Completito. La comida la organizaba un hombre pequeñito llamado Pierre, que se lo curró bien currado. En el almuerzo, quiches de todos los tipos y unas ensaladas geniales. La primera noche nos sacó dos bandejones llenos a reventar con, así a ojo, unos 30 o 35 tipos de queso. El paraíso. La última noche hubo cena buffet, con dos camareros con pajarita ofreciendo miles de delicatessen (foie, perdiz, vino...) a cual más rica. Y en las pausas entre clase y clase, unas bandejas llenas de unos mini-croissants, unas mini-napolitanas y unas mini-ensaimadas...
Y qué decir de la ciudad. De hecho, no voy a decir nada. Todo el mundo taaaaan elegante... ains. QUIERO VIVIR EN PARIS!!!!! ((al menos un par de meses, que me han dicho que luego cansa))
Tuvimos oportunidad de visitar el museo Curie. Por cierto, sabías que Marie y Pierre Curie ganaron un Premio Nobel de Física en 1903, luego Marie Curie el de Química en 1910 ella sola y su hija Irene Joliot-Curie también el de Química en 1935? Y luego me decís que no me frustre. En fin.
Las clases eran en el Anfiteatro Curie, que tiene el banco de trabajo donde Marie hacía sus experimentos con Radio!!!!! Me encantó, así que me hice una foto.

Tranquilos, lo han limpiado y ya no es radioactivo.
Me encanta la Ciencia :D

martes, 31 de julio de 2007

Barcelona in the weekend

Ahora sí. Me encanta Barcelona. Me encanta Gaudí, me encanta pasear, me encanta pasar calor, me encanta Fito, me encanta la playa, me encanta el mar. Me encanta cenar en una terraza fresquita, me encanta estar entre amigos, me encanta criticar el pollo como organismo modelo y alabar el pez cebra. Me encanta hacer planes y deshacerlos, me encanta cómo Alba se estresa, me encanta cómo Pablo se ríe de eso. Me encanta cansarme de andar todo el día por esa bella ciudad, me encanta bailar en los conciertos, me encanta escuchar la música que me gusta, me encanta que el símbolo del último disco de Fito sea un pez con rayas. Me encanta que un taxista nos salve de morir de cansancio. Me encantan los fines de semana entre amigos.
Y bueno, aunque cuando llegamos a Berlín estaba lloviendo, que nos quiten lo bailao. Y aunque ahora en Dresden esté lloviendo, escucho Fito y parece que las nubes se aparten un poco. Porque siempre nos quedará Barcelona en verano, Sevilla en Feria el año que viene, o Galicia con Paco cuando lo organicemos bien...
Porque joder, qué bueno es tener amigos por todos lados. Como con los donettes...

viernes, 1 de diciembre de 2006

Mi primer lab retreat

Me fui el martes a Brno, en plan friki, al monasterio donde Mendel hizo sus experimentos con los guisantitos. Después de siete horas en bus, llegamos al hotel y nos llevaron a cenar a un restaurante en el que tardaron una hora y media en traernos la comida. Pero ¡ay de nosotros! a partir de ese preciso instante en el que nos pusieron el plato por delante no paramos de comer hasta hoy al mediodía. Nos acostamos temprano y a la mañana siguiente nos desplazamos al Mendel Center (en el monasterio) y empezamos con las charlas. Tres charlitas, café con pasteles, tres charlitas, a comer a una fábrica de cerveza (Starobrno). Luego visitamos el Museo Mendel y la biblioteca donde el amigo Gregor estudiaba y luego dos horitas de poster session. Tuve que explicar el mío unas cinco seis veces y cada vez iba ganando más confianza. Todo esto regado con cervecita y comida a punta pala. Nivel basal de glucosa: por las nubes.
Luego nos llevaron a cenar a unas catacumbas. No miento. Ambientación medieval. Carne de no sé qué animal troceada como Dios les dio a entender, todo por supuesto con sus cervecitas a precio de agua. De postre me trajeron un pedazo de tarta con una bengala y me cantaron Happy Birthday. Me firmaron una tarjeta con un ADN en la portada y yo muy homesick me dejé llevar por la noche. Trasladamos la fiesta a un pub donde el DJ podría haber sido sustituido por una lista reproducción del iTunes y bueno, jugamos unas partiditas de taka taka y nos fuimos al hotel.
Fue duro a la mañana siguiente volver a desplazarse al monasterio, pero más duro fue aguantar tres charlas, café con pasteles, cinco charlas y más comida todavía. Para bajar el nivel de colesterol en sangre y de alcohol en hígado, fuimos a visitar Brno. Bonita pequeña ciudad, no puede negar su reciente pasado comunista. Gente amable y esfuerzos por adecentarla con respecto al resto de Europa. Subimos al castillo de Spilberk y miramos dentro de un pozo de 190m de hondo. Volvimos al monasterio y, siendo frikis del todo, nos hicimos una foto con Mendel y sus guisantes. Ya os la enseñaré. Dos horitas de poster session y algunas ideas para mi proyecto. Y luego, cómo no, a seguir comiendo. Nos montamos en el bus y tras una hora de trayecto hasta lo más profundo de Moravia llegamos a unas bodegas donde, nada más entrar, la bofetada de alcohol nos hizo caer borrachos. Probamos unos 10 vinos distintos y luego nos dieron de comer grasa en todas sus variantes (torreznos, para extenderla, en butifarra blanca y negra, en salchicha, en morcilla...). Esta vez no hubo cerveza, sólo vino, y también música folklórica checa. Un poco saturados de CCC (Ciencia, cerveza y cerdo) nos fuimos a dormir. Esta mañana, carretera y manta.

Home sweet home.

sábado, 18 de noviembre de 2006

Me acuerdo de...


...un día en 3º de carrera. Estábamos en pleno agobio porque teníamos que entregar miles de cosas. EL proyecto de SIG era lo que más nos preocupaba. Me acuerdo de que Angie me contaba vuestros viajes a San José, en el tren, cada día más asqueadas por tener que hacer el dichoso trabajito. Me acuerdo de que estábamos enfrente de 'nuestra' clase, la del edificio viejo, tú ya sabes cuál es. Bueno, pues me acuerdo de que llorabas. Y yo estaba llena de rabia por otras muchas cosas, y te echaba la bronca. Por agobiarte por tonterías, por pensar que el proyecto de SIG iba a hacerte más desgraciada. Y al final creo que te asustaste de mis gritos y dejaste de llorar. Me acuerdo de otro día, eso fue en 2º o en 1º, no lo sé. Belén vino a pedirme los apuntes de Botánica (entonces sería en 1º), y tú estabas por allí, y en seguida saltaste: no, Elena, ¿no te acuerdas? si los tengo yo, y además los voy a necesitar. Y Belén se quedó sin apuntes. También me acuerdo de Pirineos. Cuando fuimos a protestar por las moscas refritas en nuestras patatas. Rocío y yo allí calladas y tú ahí con un par, quejándote. Y también en Pirineos, ¿te acuerdas? cuando tu super botiquín me salvó de los moratones de mi caída. Y cuando llorabais y llorabais, y al final me hicisteis llorar a mí, (pero os engañé, yo lloraba por otra cosa) y os volví a echar la bronca (parece que soy la mala) por dar importancia a chorradas. Y ¿sabes? Aún tengo grabado en mi móvil tu resumen del viaje de Pirineos, donde decías varias veces 'en realidad' y te preguntabas si acabaríamos a puñetazos. Ahora que estoy lejos de ti lo escucho de vez en cuando y me imagino allí contigo, en ese autobús que por poco nos mata, yendo a Ordesa.
Luego también me acuerdo de las comidas en el pasillo, de los problemas de Física en tu casa, de los problemas de Genética en casa de Angie, de todo lo que te eché de menos cuando estuve en Hamburgo... Y también me acuerdo de nuestras clases de Cultura, Patrimonio y Medio Ambiente, donde creamos lo más divertido que ha visto la facultad: el diccionario Coca-Castellano, Castellano-Coca. Van a haber mile y mile de muertoh... Y me acuerdo de que he empezado a escribir esto porque te quería felicitar por algo, pero ahora se me ha olvidado...

En fin, ya que estoy, felicidades por ser tú misma y por haberte cruzado
en mi camino. Y recuerda, salud y suerte. Siempre.

miércoles, 8 de noviembre de 2006

Memeescritorio

Meme voluntario sobre fondos de pantalla. Visto donde Guillermo.
El mío es una foto hecha en Cracovia (Polonia) en Julio de 2005. De izquierda a derecha: Rosa, María, Elenita y Patri. Viaje inolvidable, con anécdotas suficientes para unos cuantos posts. A lo mejor algún día me pongo.
Como es voluntario, que se lo aplique quien quiera.

sábado, 16 de septiembre de 2006

A hard day's night

Tras el día entero llorando, ellos me hicieron sentirme yo. Mis tesoritos, digo. Tengo un puñao. Y ayer estuvieron los que tenían que estar. No lloré todo lo que temía llorar, pero recibí regalos que ni merezco ni esperaba. Entre cubatas, caipiriñas, fotos y amigos se me pasó la noche.
Mañana dormiré en Dresden. Y ellos se vendrán conmigo, todos metiditos en mi coraçao y mi cabeza.

lunes, 11 de septiembre de 2006

La ola perfecta

Ya sólo me quedan 6 días. Mi casa se ha convertido en un almacén de ropa de verano, de invierno, de libros, bufandas, guantes, fotos, recetas de cocina, documentos, toallas, bikinis, sábanas, maletas abiertas, cajas medio llenas, colonias, gorros de lana... y mi vida en los últimos días ha transmutado en una dulce rutina que me agota. Salir a comprar lo que me falta, volver e intentar encajarlo en algún sitio mientras ordeno la música en el portátil o las fotos en los CD's. Luego, cuando el calor amaina, hacer unas llamadas y salir a cenar a algún lado, con alguna gente. E intentar evitar hablar del domingo. Hacer como si pudiera entrar en los planes que hacen para dentro de dos fines de semana. Intentar que no se me haga un nudo en la garganta cuando pienso en que me tendré que despedir. Y volver a casa y buscar piso. Y apuntar números de teléfono en la agenda para ir a visitar casas cuando llegue. Y escribir mails con los que ya están allí para que me cuenten qué tal todo. Y que me digan que todo es perfecto, que qué ganas tienen de que llegue. Y que me vuelvan a entrar entonces las ganas que tengo de irme, de empezar a leer cosas, de empezar a cacharrear por el laboratorio, de hacer experimentos. Y cambiar tanto de estado de ánimo que no me reconozco cada cinco minutos. Mi vida se ha convertido en una ola que sube y baja a su antojo, según con quién hable, según qué música escuche. Puedo pasar de la risa al llanto en cuestión de segundos, pero sé que en una semana estaré allí, y quizá, quizá, todo esto me haga reír, porque voy en busca de lo que me he propuesto alcanzar.
Voy, montada en una ola, en busca de otra, la ola perfecta.