jueves, 4 de diciembre de 2008

Aprender y enseñar

Ya he contado en otras ocasiones cuán por delante está Alemania de España en materia de divulgación de la Ciencia al público en general. En ese sentido, además de participar en las Lange Nächte der Wissenschaft, nuestro instituto tiene a una persona (Florian) encargada de la Information Office. Este departamento se encarga de las notas de prensa, de organizar eventos, de mandarnos todas las semanas la Recreation Letter para que no nos aburramos el fin de semana (o más bien para que salgamos del laboratorio), y también de organizar tours para estudiantes, personas mayores, niños, etc. En esos tours se les enseña qué hacemos en el instituto, qué preguntas intentamos resolver, cómo lo hacemos, con qué materiales trabajamos, qué equipos utilizamos. Se les enseñan los axolotls, los peces, los ratones, las moscas, los gusanos, se les deja mirar por algún que otro microscopio, se les dan charlas introductorias sobre lo que es la Max-Planck-Gesellschaft, nuestro instituto o ciertos problemas biológicos. Así que un par de veces por semana, vemos a Florian con 30 niños detrás, o 20 abuelitos, o 35 adolescentes que arrastran su mochila por las escaleras, los pasillos y los laboratorios.
Una vez estaba bajando las escaleras para irme a casa y me crucé con Hemo, un chico de mi año al que le tenía que preguntar una cosa sobre el
láser del microscopio multifotónico (el 2 fotones para los amigos). Así que nos paramos a charlar y en ese momento subía un grupo de quinceañeros con Florian a la cabeza. Os juro que nos miraban como a bichos raros! Creo que oír las palabras 'laser', 'dicroic mirrors', 'cavity humidity' y 'objective heater' en menos de 30 segundos los dejó un poco pasmados. Hace dos semanas me pasó algo mucho más divertido. Me tocaba fish duty, así que bajé a sacar los peces muertos un día por la tarde. Y allí, en el fishroom, estaban unos 30 niños rubios de 9 años con 3 profesores y Florian a la cabeza de nuevo. Flipados. Me pongo a sacar peces y me empiezan a decir: 'Por allí hemos visto muchos!' , 'Oye, y por qué los sacas?', 'Y lo tienes que hacer cada día?' etc etc etc. Y para que no os lo tengáis que imaginar, uno de sus profesores me sacó una foto en plena faena de la que no me di cuenta y que Florian me ha enviado esta mañana...

lunes, 1 de diciembre de 2008

Birthday Weekend

He pasado el mejor fin de semana de cumpleaños en mucho tiempo. A pesar de las circunstancias no muy agradables de las últimas semanas, he conseguido (con ayuda de mi gente por aquí) pasar un fin de semana increíble en el que he ido a tomar brunch con los amigos, de compras, me han invitado a cenar a uno de los restaurantes que más me gustan de Dresden, he podido conocer a cierta gente más a fondo, he ido a la fiesta de cumpleaños de mi jefe, (y hemos bailado Jamiroquai con él), he escuchado la cuarta de Tchaikovsky un domingo por la mañana en un auditorio donde la edad media eran 75 años, me han invitado a almorzar en otro de mis restaurantes preferidos de Dresden y también he tenido tiempo de estar tranquila en casa con un té y buena compañía. Como última actividad, ayer estuve con mis niñas comiendo pizza casera hecha por Anita y bebiendo (mucho) amaretto…

Y luego me preguntan que si no echo de menos vivir en Sevilla… En fines de semana como éste, lo siento pero no.

viernes, 28 de noviembre de 2008

Adventskalender

A lo mejor es porque de pequeña en el colegio aprendimos todas las tradiciones alemanas y me da un poco de nostalgia (de la buena) verlas “en vivo y en directo” aquí. O a lo mejor es porque soy una niña incurable que no quiere crecer. El caso es que a mí una cosa tan tonta como los Adventskalender me chifla. El adviento es el período previo a la Navidad, en el que uno se prepara para el nacimiento del señor. Se celebra los cuatro domingos anteriores a Navidad, y en cada domingo se enciende una de las velas de la corona de adviento. Además, y más dirigido a los niños, se preparan y regalan calendarios de adviento, que consisten en que cada día desde el día 1 de Diciembre hasta el 24, se recibe una sorpresa. Los hay muy simples, en los que simplemente se abre una ventanita y debajo hay un dibujo distinto cada día, hasta muy elaborados, en los que cada día se recibe un regalo distinto envuelto de un modo distinto y con un significado. Muchos alemanes hacen ellos mismos sus calendarios de adviento y los regalan a sus parejas, amigos, familiares, etc.
Los tres años que he pasado el mes de Diciembre en Alemania (uno en Hamburgo y dos en Dresden) me las he apañado para que alguien me regalara alguno, aunque siempre han sido de los comerciales, comprados en el supermercado. En estos normalmente recibes un chocolate distinto cada día. Y es que ME ENCANTA abrir las ventanitas…
Este año Sylvia y Yohanna se lo han currado y nos han hecho uno para el laboratorio. Luego han mandado una lista por e-mail con el orden estricto de apertura de bolsitas… Me tocan los días 11 y 21 y ya estoy que me subo por las paredes!!!!

Furiosly sad

Así es que esto era. Esta furia en mi interior. Ese sentimiento de inutilidad, de futilidad, de impotencia. Esa furia que se convirtió poco a poco en simple y llana tristeza. Me dicen que una white stripe vendrá. Que esto que nos pasa es sólo una (muy muy larga) black stripe. Sé que no tiene sentido preguntarse por qué nos pasa todo esto, pero, a veces, sobre todo en estos momentos, es inevitable.

Evidentmente no hay ninguna respuesta. Ni la habrá. Es simplemente así como vienen las olas. Una detrás de otra. Y por muy fuerte que uno sea, al final te acaban tumbando. Y nada tiene sentido estando tan lejos. Porque joder, qué coño hago aquí? De qué coño serviría estar allí? De nada. De absolutamente nada. Porque no hay nada que les pueda consolar, porque no hay nada bueno, todo es malo. Y yo intento convencerla, cada vez más convencerme a mí misma de que sí, de que hay cosas buenas, pero es que yo ya tampoco las veo. Y la gente me pregunta que qué me pasa. Que cómo es que la persona más feliz que conocen está triste. Pues sí, triste y furiosa. Porque una ya no puede más. Claro que sé que es cuestión de tiempo y que en dos días seré de nuevo Elena la que siempre sonríe e intenta estar siempre alegre. Pero todo esto va dejando una huella. Son muchos años ya de aguantar una ola tras otra. Y los cimientos están empezando a fallar. La cuota de mala suerte ya la hemos cumplido; manden un poco de la buena, porque el barco se está yendo a pique.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Yes, he could

Obama ha ganado (por si no os habíais enterado). Todo el mundo habla y escribe sobre ello hoy, así que yo no voy a ser menos. Y es que aquí en Dresden (o más bien en la burbuja que es el instituto) el seguimiento de las elecciones ha sido cercano. Los expats (usamericanos que viven fuera de USA) nos han mantenido al día, por si la prensa no era suficiente. Una buena parte del equipo de frisbee es usamericano (Alex, Per, Jarod, Nate, Andy...) así que en la cervecita de despues de los entrenamientos siempre acabábamos hablando de las elecciones. Incluso Alex, que fue hace poco a su casa en Texas, me trajo una pegatina que dice "Sí, se puede" y que cogió en la sede del partido demócrata en Austin (TX).
E incluso si no juegas al frisbee, ha sido imposible hablar con un
expat en los últimos meses y no acabar discutiendo sobre McCain, Palin, Obama y Biden. Justin por ejemplo me ha mantenido informada, casi al día, vía el chat de googlemail, de los últimos vídeos, encuestas, de las declaraciones que los candidatos iban haciendo... Y la verdad es que gusta enterarse de algo más de lo que cuenta la prensa espanyola (porque no, la prensa usamericana no la leo, lo siento). Joe, uno de los directores, y su mujer, Karla (australiano y usamericana respectivamente) organizaron ayer una reunión en su casa para seguir al minuto los resultados. Por lo visto la reunión devino en fiesta y los expats han venido hoy a trabajar con muchas ojeras. En la camiseta de Alex pone "Stars and stripes dream", y una cara gigante de Obama con purpurina decora la de Justin. A la vez que me la ensenyaba me decia: "Today's a good day". Muchas chapas con "Yes, we can"y una sonrisa permanente en la cara de todos ellos demuestra que mis amigos usamericanos sí se preocupan por su país y por su futuro. Ellos han conseguido, en estos dos anyos, que deje de odiar a su país. Y es que uno sólo nunca representó a todos.