Hoy, sin embargo, ha sido un día redondo, y es que me ha salido todo lo que me había propuesto para hoy. Los que estén trabajando en algún laboratorio sabrán que a menudo te planeas un día y al final del mismo no te ha salido nada de lo que pensaste. A más de uno le sonará.
Pero luego hay días como hoy, en los que todo lo que has planeado, aunque no sea mucho ni muy espectacular, te sale bien. Me había propuesto ver las acumulaciones de cierto receptor en los contactos célula-célula y las he visto. Punto.
Claro, que para eso he tenido que inyectar (que no me ha ido mal del todo), decorionar, montar y lo más difícil, manejar el confocal. He de admitir que en este último paso he contado con ayuda, pero no mucha, jeje.
Así que esto es lo que he hecho hoy:
No me digáis que no son monas mis celulillas...